Alcohol y gasolina, la combinación letal que deja cientos de víctimas en Bogotá
En esta nueva entrega de retrato Hablado hablamos con algunas víctimas de los imprudentes que mezclan alcohol y gasolina en las vías de Bogotá.
Dicen que el azar no existe, pero en las calles de Bogotá la imprudencia parece jugar con la vida de los inocentes. Tomarse algunas cervezas puede causar desde una caída hasta una tragedia si se va conduciendo.
En el sur de Bogotá, 11 personas fueron arrolladas por un taxista que conducía con grado 3 de alcoholemia. Una niña de 11 años murió tras el siniestro y su hermanito quedó muy grave en el hospital.
Juan Martín vio a la cara a la muerte después del accidente. Derly, su mamá, vivió antes de eso cerca de sus tres hijos: Karol, de 15 años, Daniela de 12 y Juan, de 7.
El día que todo cambió para esta familia
Sin embargo, el 8 de noviembre de 2025 la historia de esta familia cambió. Ese día se rompió el hilo invisible que los unía, cuando un taxista borracho bajaba por las calles de San Cristóbal y atropelló a Karol, a Daniela, a Juan y a otras ocho personas.
Derly vio todo el accidente, pero no sabía que sus hijos estaban ahí. Al ver a Karol en el suelo sintió que se le acababa el mundo. A Juan Martín ya se lo habían llevado en la ambulancia, pero a Karol intentaban reanimarla.
Esta vez, las oraciones y súplicas no bastaron para que su hija mayor se salvara. A pesar de que la menor fue reanimada después en el hospital como por obra de un milagro, su llama se apagó.
Darwin Martínez, comandante de Patrulla del CAI Victoria fue el ángel que le salvó la vida a Juan Martín. Lo recogió del piso y corrió con él en brazos para buscarle atención médica.
El pequeño estaba muy grave y las posibilidades de que sobreviviera eran pocas. Karol lucho por tres días en coma, pero su cuerpo no soportó más.
Una nueva oportunidad para Juan Martín
En medio del dolor por perder a su hija mayor, Derly se secó las lágrimas y volvió al hospital para cuidar de su hijo pequeño, cuyos dictámenes eran cada vez más desalentadores.
Días después, la vida la sorprendió con una nueva oportunidad para su pequeño. Juan cuenta que estuvo en un lugar con su hermanita, quien lo acompañó mientras encontraba las fuerzas para volver.
Juan asegura que conoció a Jesús, que es muy grande y que pudo hablar con él antes de volver.
El 13 de enero de 2026 le dieron de alta, que es apena el primer paso para todo lo que viene. Mientras tanto, el responsable del accidente, identificado como José Eduardo Chalá, enfrenta a la justicia.
Derly agradece al policía que le salvó la vida a su hijo y a los compañeros que lo acompañaron a buscarle ayuda. Aunque parecía imposible que Juan sobreviviera, hoy es un niño valiente que lucha por recuperar completamente su movilidad.