Lanzan alerta por el "Súper Niño" en Colombia: advierten incendios, sequías y escasez de agua
La Defensoría del Pueblo advirtió que el fenómeno climático podría intensificarse durante el segundo semestre del año.
Noticias RCN
02:51 p. m.
Las autoridades encendieron las alarmas por la llegada del fenómeno de “El Súper Niño”, un evento climático que, según las proyecciones científicas, tendría una intensidad superior a la habitual y podría generar múltiples afectaciones en Colombia durante el segundo semestre del año.
La Defensoría del Pueblo advirtió que la protección de los derechos humanos y de los ecosistemas debe convertirse en una prioridad frente a este panorama, teniendo en cuenta que el país es especialmente vulnerable a los eventos climáticos extremos.
De acuerdo con la entidad, cerca del 85% de los eventos que generan desastres en Colombia están asociados con factores climáticos, una cifra muy superior al promedio mundial, que ronda el 49%.
Para la Defensoría, este dato demuestra la necesidad de fortalecer las acciones de prevención y respuesta antes de que el fenómeno alcance su mayor intensidad.
¿Por qué preocupa tanto el fenómeno de “El Súper Niño”?
Las instituciones científicas del mundo han advertido que el fenómeno se intensificará durante el segundo semestre del año debido al calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico.
Aunque se trata de un fenómeno natural recurrente, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) prevé que en esta ocasión su impacto será particularmente severo.
Entre las principales características de este episodio climático estarán el aumento de las temperaturas y una disminución generalizada de las precipitaciones en gran parte del territorio nacional.
¿Cuáles serían las principales afectaciones para Colombia?
Según la Defensoría del Pueblo, este escenario podría traducirse en un incremento crítico de los incendios forestales, fuertes sequías, golpes de calor y escasez de agua.
Las regiones que, de acuerdo con las proyecciones, sentirían con mayor fuerza estos efectos serían la Pacífica, la Andina y la Caribe.
La entidad también advirtió que las consecuencias irían mucho más allá del clima, ya que podrían comprometer varios derechos fundamentales de la población.
¿Qué derechos podrían verse afectados?
La Defensoría explicó que las condiciones derivadas del fenómeno podrían afectar el derecho a la alimentación por la falta de acceso a bienes esenciales.
Asimismo, señaló que podrían presentarse impactos sobre el derecho a la salud debido a la rápida expansión de vectores asociados con enfermedades.
También advirtió posibles afectaciones en el suministro de energía eléctrica, daños en infraestructura y dificultades para el transporte, situaciones que podrían repercutir en el derecho al trabajo, la movilidad y los medios de vida de miles de personas.
La entidad agregó que este panorama podría ocasionar desplazamientos forzados o hacer que algunas comunidades permanezcan en zonas donde no exista acceso adecuado a bienes y servicios básicos.
¿Qué otros sectores podrían verse comprometidos?
La Defensoría alertó que el fenómeno podría agravar problemas estructurales que ya enfrenta el país.
Uno de ellos es el riesgo de una crisis energética como consecuencia de la disminución en los niveles de los embalses.
Además, sectores como la agricultura y la ganadería también podrían verse afectados, comprometiendo la seguridad alimentaria y aumentando la presión sobre el sistema de salud debido a las altas temperaturas y la escasez de agua.
¿Qué recomendaciones hicieron las autoridades?
Frente a este panorama, la Defensoría del Pueblo hizo un llamado al Gobierno nacional para que, junto con las entidades territoriales, identifique las zonas de mayor riesgo, adopte planes de contingencia y destine los recursos necesarios para proteger a la población.
La entidad insistió en que las medidas deben priorizar la prevención y la atención humanitaria, especialmente para las personas que enfrentan mayores condiciones de vulnerabilidad.
A los gobiernos locales les recomendó implementar desde ahora acciones preventivas, entre ellas la limpieza de los sistemas de alcantarillado, la ejecución de obras para reducir el riesgo de inundaciones y movimientos en masa, y el mantenimiento de estructuras metálicas y de concreto, especialmente en las zonas costeras.
También pidió promover la adecuada fijación de techos y cubiertas en áreas expuestas a vientos fuertes y huracanes, así como la recolección de residuos que puedan obstruir los sistemas de drenaje.