El ‘ventilador’ que encendió Angie Rodríguez destapa las tensiones y quiebres en el gobierno
A pocos meses para que acabe el mandato de Gustavo Petro, los roces internos vuelven a estar en boca de todos.
El gobierno enfrenta una nueva crisis interna tras las denuncias cruzadas entre funcionarios del círculo cercano al presidente Gustavo Petro. Angie Rodríguez, exdirectora del Departamento Administrativo de la Presidencia (DAPRE), encendió el ventilador al señalar presuntas irregularidades dentro del equipo presidencial, generando un escándalo que expone las tensiones internas.
La situación se suma a una extensa lista de funcionarios y exfuncionarios cercanos al mandatario que enfrentan investigaciones judiciales. Entre ellos figuran Carlos Ramón González (prófugo), Luis Fernando Velasco (actualmente preso), Ricardo Bonilla, Armando Benedetti, Ricardo Roa y Álvaro Leyva, destituido en el escándalo de los pasaportes.
Los funcionarios y exfuncionarios con líos judiciales
Según el análisis del estratega político Alejandro Salas, el efecto no es nuevo y lo preocupante es que no se trata solo de quienes ejercen cargos, sino también de las personas que el presidente decide nombrar para posiciones importantes. Mencionó específicamente los casos de Daniel Quintero, designado como superintendente de Salud, y Jorge Iván Ospina, nombrado en la Nueva EPS, ambos con procesos judiciales pendientes por sus gestiones anteriores.
Rodríguez advirtió sobre presuntas irregularidades en el manejo del Fondo de Adaptación, señalando que estaban detrás del billón de pesos que ella administraba. Según su versión, el presidente estaría “enceguecido por el dinero y el poder”, aunque ella lo describe como “ingenuo” y atrapado en un círculo de influencia.
Roces internos entre funcionarios
Lo particular de esta situación es que los propios funcionarios aportan pruebas los unos en contra de los otros, sin que se tomen medidas. Salas destacó que, en gobiernos anteriores, cuando ha habido escándalos de corrupción, los ministros renuncian, pero en esta administración sale el escándalo y las pruebas, pero no pasa nada.
Los expertos identificaron dos bandos enfrentados: uno conformado por Benedetti y Rodríguez, y otro liderado por funcionarios como Carrillo. Esta división interna evidenciaría una crisis de gobernabilidad que va más allá de las denuncias individuales.
Paralelamente, el panorama político se complica con el debate sobre los encuentros presidenciales. Iván Cepeda ha impuesto condiciones restrictivas para participar en debates, limitándolos a tres candidatos, lo que ha generado críticas sobre su compromiso democrático.