Liberan a adulto mayor de 75 años y un menor de 15, secuestrados por el ELN en el Catatumbo
Al menos 15 personas permanecen en cautiverio en el departamento de Norte de Santander, incluyendo los hermanos Nadine y John Ortiz secuestrados en Ocaña.
Noticias RCN
02:03 p. m.
Dos familias en Norte de Santander recuperaron a sus seres queridos tras varios días de angustia.
José Said Pérez, de 75 años, y el menor Jormaí Sebastián Contreras, de 15 años, fueron liberados después de permanecer secuestrados por integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en la región del Catatumbo.
Estos casos se suman a la difícil situación de orden público que atraviesa el Departamento de Norte de Santander, particularmente en la región del Catatumbo, zona históricamente afectada por la presencia de grupos armados ilegales.
Así fueron secuestrados el adulto mayor y un menor de 15 años
José Saiz Pérez había sido secuestrado el 29 de abril en la vía que conduce del municipio de Ocaña hacia Aguachica, cuando se dirigía hacia una finca de su propiedad en zona rural del Cesar.
El adulto mayor estuvo en cautiverio durante varios días antes de ser dejado en libertad.
Por su parte, Jormaí Sebastián Contreras, de 15 años, fue plagiado cuando se movilizaba en zona rural del municipio de Tibú.
El menor permaneció 26 días en cautiverio antes de su liberación, que se logró mediante una comisión humanitaria de carácter humanitario en la zona del Catatumbo.
El doloroso balance de secuestros en Norte de Santander
A pesar de estas dos liberaciones, el flagelo del secuestro continúa afectando gravemente al departamento.
Según los reportes, al menos 15 personas permanecen en cautiverio en Norte de Santander, evidenciando la magnitud del problema de seguridad en la región.
Entre las personas que aún permanecen secuestradas se encuentran los hermanos Nadine y John Ortiz, quienes también fueron plagiados en el municipio de Ocaña. Sus familias continúan esperando noticias sobre su paradero y posible liberación.
La situación en Norte de Santander refleja la persistencia de prácticas como el secuestro por parte de grupos armados ilegales, pese a los esfuerzos de las autoridades y los procesos de diálogo que se han adelantado en diferentes momentos con estas organizaciones.
El Catatumbo, región fronteriza con Venezuela, continúa siendo una de las zonas más afectadas por este tipo de delitos.