María del Carmen: la artista que aprendió a reconocer los colores con el olfato tras perder la visión
Sus obras forman parte de una exposición que reúne creaciones de usuarios ciegos y con baja visión.
Mañana Express
10:05 a. m.
Una toxoplasmosis ocular cambió para siempre la vida de María del Carmen cuando tenía 20 años. La enfermedad le arrebató progresivamente la visión, pero también la llevó a desarrollar una singular forma de percibir el mundo: aprender a identificar los colores a través de los olores.
Hoy, ese talento se refleja en las obras que hacen parte de una exposición organizada por el Centro de Rehabilitación para Adultos Ciegos (CRAC).
El momento más difícil llegó cuando comprendió que la pérdida de la vista era irreversible. Recuerda que una mañana se levantó, se miró al espejo y sintió que ya no podía reconocerse. A ese dolor se sumó la dificultad de dejar de ver el rostro de su hija y tener que seguir sus facciones únicamente con la yema de los dedos.
Su diagnóstico se produjo hace cerca de cuatro décadas, después de lo que inicialmente parecía una conjuntivitis. Los médicos descubrieron que padecía toxoplasmosis ocular. Perdió completamente la visión de un ojo y con el tiempo comenzó a ver cada vez menos por el otro.
Un don que convirtió los colores en aromas
Lejos de resignarse, María del Carmen encontró una nueva manera de relacionarse con el entorno. Según cuenta, comenzó a asociar ciertos colores con fragancias que identificaba en frutas, flores y otros elementos de la naturaleza.
Así, los tonos rojos le evocan el aroma de las fresas y otros frutos similares, mientras que el amarillo lo relaciona con el olor de la vainilla. Con el paso de los años, estas conexiones sensoriales se fortalecieron hasta convertirse en una herramienta para interpretar el mundo que la rodea.
Lo que comenzó como una necesidad de demostrar que podía seguir adelante terminó convirtiéndose en una habilidad que ella misma describe como un don. Gracias a esa forma de percibir los colores, dio vida a una faceta artística que hasta entonces permanecía oculta.
El arte como inspiración para otras personas
La pintura llegó a su vida a través de los talleres del Centro de Rehabilitación para Adultos Ciegos. Allí descubrió una nueva pasión y también se convirtió en referente para otras personas con discapacidad visual.
Sus obras forman parte de una exposición que reúne creaciones de usuarios ciegos y con baja visión, quienes expresan a través del arte la manera en que experimentan y sienten el mundo. La muestra busca acercar al público a las capacidades y talentos de esta comunidad, más allá de sus limitaciones físicas.
De acuerdo con los organizadores, cada una de las piezas expuestas refleja experiencias, emociones y formas particulares de desarrollar los sentidos, conocimientos que habitualmente permanecen en círculos cercanos y que ahora se abren a toda la comunidad.
La exposición fue organizada en el marco de los 64 años del Centro de Rehabilitación para Adultos Ciegos y estará abierta al público hasta el 28 de octubre en la Casa Quindío, ubicada en la calle 125.
Según cifras compartidas durante la muestra, en Colombia hay 1.948.332 personas con discapacidad visual. Historias como la de María del Carmen demuestran que, incluso frente a la pérdida de un sentido, es posible descubrir nuevas formas de percibir la vida, crear arte e inspirar a otros a través de la resiliencia y el talento.