Miguel Quintero, hermano del exalcalde de Medellín, Daniel Quintero, imputado por corrupción
La Fiscalía imputó a Miguel Quintero Calle los delitos de interés indebido en la celebración de contratos y peculado por apropiación.
Yhonay Díaz
04:59 p. m.
En las últimas horas, la Fiscalía imputó a Miguel Quintero Calle, hermano del exalcalde de Medellín, Daniel Quintero, y a Álvaro Villada, por los delitos de interés indebido en la celebración de contratos y peculado por apropiación.
De acuerdo con la investigación, Quintero habría sido el cerebro en la desviación de contratos en Medellín entre 2020 y 2021.
La audiencia fue suspendida hasta el próximo lunes para determinar si acepta cargos y si serán enviados a la cárcel.
El papel que jugó Miguel Quintero en la polémica de la Alcaldía de Medellín
La imputación de cargps se configura como un avance en las investigaciones sobre las presuntas irregularidades que se habrían presentado durante la administración de Daniel Quintero en la capital antioqueña.
La investigación de la Fiscalía apunta a que Miguel Quintero habría actuado como el cerebro de la desviación de contratos en Medellín durante el período comprendido entre 2020 y 2021.
Los delitos imputados incluyen el interés indebido en la celebración de contratos, en el que se incurre cuando un servidor público interviene en un contrato en el que tiene interés personal, mientras que el peculado por apropiación, que consiste en la apropiación de recursos públicos por parte de funcionarios o particulares vinculados a la administración.
Las razones por las que acusan de corrupción a los hermanos Quintero Calle
El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, presentó formalmente ante la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), en Miami, una denuncia sobre un presunto entramado de corrupción durante la administración de Daniel Quintero, entre 2020 y 2023.
El alcalde advirtió que hay 666 hallazgos por presuntos hechos de corrupción y lavado de activos durante la administración Quintero:
Se estaría hablando del direccionamiento de contratos por más de $1 billón. Y, si le suman lo que pasó en EPM, en Canacol, Afinia y otros desfalcos que en su momento hicieron, la cifra podrá alcanzar los $2 billones.