El problema que se esconde en las cárceles: ocho de cada diez extranjeros presos son venezolanos
Para las autoridades es preocupante que la cantidad de personas no refleja una reducción en la criminalidad.
Noticias RCN
08:37 p. m.
Las cárceles en Colombia reflejan un preocupante fenómeno migratorio: ocho de cada diez extranjeros presos son provenientes de Venezuela.
Los expertos y autoridades analizan los retos y soluciones para esta realidad carcelaria, más específicamente la vida después de las condenas para la población extranjera.
El problema para los que salen de prisión
Antonio Rubio, ciudadano español, fue condenado por tráfico de estupefacientes tras ser engañado para convertirse en ‘correo humano’. Cumplió su pena, recuperó la libertad; pero asegura que el reto más difícil comenzó fuera de la cárcel.
“Estuve tres noches durmiendo a la intemperie y pasando frío porque no tenía ni para un hotel, tenía tres noches en la calle”, contó al mencionar que no contaba con redes de apoyo.
Sin familia y con el peso de los antecedentes sobre sus hombros, descubrió que reinsertarse puede ser tan difícil como sobrevivir en prisión: “Muy duro. No tienes a dónde recurrir y ni te hacen caso”.
Su historia coincide con una realidad revelada por un informe de la Fundación Acción Interina. Cerca de 102 mil personas permanecen privadas de la libertad en Colombia y de estas, 6.400 son extranjeras.
¿Qué está pasando en las cárceles?
Ahondando en los números, más de cinco mil son venezolanos, por lo que ocho de cada diez son originarios del país vecino. En cuanto a los delitos, los de mayor incidencia son hurto, extorsión, lesiones personales y homicidio.
“Para evitar que estos datos incrementen la discriminación, debería haber una humanización de la estadística, visibilizando los contextos de vulnerabilidad que llevan a la comisión del delito para formular programas de resocialización que desarrollen el proceso de la población migrante”, afirmó Johana Bahamón, directora de la fundación.
Las autoridades y expertos coinciden en que el problema no es solo sobre los que entran a la cárcel, sino cómo salen de estas. Noticias RCN conversó de este tema con el procurador delegado para los derechos humanos, Néstor Osuna.
Para el también exministro de Justicia, las cárceles están atiborradas de personas, pero esto no demuestra que se reduzca la criminalidad. “Las personas que salen de las cárceles, sean colombianas o extranjeras, no tienen suficientes programas de resocialización que disminuyan los riesgos de reincidir en el delito”, sostuvo.