Tejiendo Autonomía, la iniciativa que busca eliminar barreras para el acceso al aborto en zonas rurales de Colombia
De acuerdo con cifras del Ministerio de Salud, apenas el 28,3% de las mujeres conoce las leyes vigentes sobre Interrupción Voluntaria del Embarazo.
Laura Daniela Alturo
12:26 p. m.
El pasado 28 de septiembre se conmemoró el Día de la Acción Global por el Aborto Legal, una fecha que nació a principios de los años 90, en Argentina, como una forma de reivindicación por los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres de la región.
En el marco de los encuentros de colectivos feministas en Colombia, la iniciativa Tejiendo Autonomía hizo un llamado para combatir las brechas que persisten entre el reconocimiento legal del derecho al aborto y su libre ejercicio por parte de mujeres y personas gestantes.
De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Demografía y Salud 2025 del Ministerio de Salud, tan solo el 28,3% de las mujeres conoce las leyes vigentes sobre Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE).
Además, 34% de las encuestadas reportó trabas e intentos de disuasión por parte del personal de salud; el 21% no recibió información completa; el 16,2% se vio expuesta a demoras para programar el procedimiento por parte de su IPS y 12,1% sintió miedo por su vida e integridad.
Según María Mercedes Vivas, directora ejecutiva de la Fundación Oriéntame, es necesario eliminar las brechas que todavía enfrentan mujeres en zonas rurales y territorios afectados por la violencia, para garantizar los derechos reconocidos por la Corte Constitucional.
“El acceso a la Interrupción Voluntaria del Embarazo debe estar acompañado de instituciones preparadas, información, servicios oportunos y condiciones que permitan a las mujeres ejercer su autonomía sin miedo, estigma ni discriminación”, aseguró Vivas.
Avances para la eliminación de barreras de acceso a la IVE
Tejiendo Autonomía, iniciativa implementada desde la Fundación Oriéntame, la Mesa por la Vida y la Salud de las Mujeres y la Red Nacional de Mujeres, con apoyo de la Embajada de Noruega, se enfoca en fortalecer las capacidades institucionales y comunitarias en departamentos como Bolívar, Putumayo y Tolima, con el objetivo de transformar las condiciones de acceso a la IVE en municipios afectados por la violencia.
En medio de este trabajo, las organizaciones han capacitado a más de 280 profesionales de salud en aspectos médicos y legales relacionados al aborto.
Asimismo, han fortalecido las competencias clínicas de un centenar de profesionales para la prestación del servicio y la atención adecuada en derechos sexuales y reproductivos, violencias basadas en género y reparación integral para víctimas de violencia sexual y reproductiva.
Actualmente, seis hospitales municipales en los tres departamentos cuentan con rutas de atención actualizadas para el acceso seguro y oportuno a la IVE. Además, se han adelantado acciones en los territorios para promover transformaciones culturales alrededor de los derechos sexuales y reproductivos.
“Desde Tejiendo Autonomía, estos encuentros nos han permitido fortalecer el diálogo, la movilización y la puesta en marcha de acciones orientadas al cambio cultural. Estas acciones contribuyen a transformar percepciones, cuestionar y modificar normas y creencias y sobre todo, transformar las prácticas que perpetúan las desigualdades de género, la discriminación y las violencias contra las mujeres y las niñas", señaló Susana Mejía Gónzalez, coordinadora de la Red Nacional de Mujeres de Colombia.
Las trabas contra el aborto que persisten en Colombia
Sin embargo, las organizaciones que velan por el derecho al aborto han identificado barreras que persisten y dificultan que el acceso de las mujeres a servicios de IVE.
Entre las mencionadas se encuentran el desconocimiento de lineamientos por parte de funcionarios de la salud, remisiones innecesarias, demoras en la prestación de servicios y dificultades para garantizar medicamentos e insumos.
A esto se suma la desinformación, los mitos y el estigma asociados a la autonomía reproductiva.
En los entornos rurales estas brechas se agudizan, debido a factores sociales, culturales y condiciones consecuentes del conflicto armado.
De acuerdo con las observaciones, las mujeres indígenas y migrantes son quienes más barreras enfrentan, sobre todo por las dificultades para acceder al derecho en sus comunidades, y el desconocimiento del marco normativo vigente en el país.