Paciente advierte que le amputarán parte del glúteo tras mandarse a inyectar en una droguería de Bogotá
Los médicos advirtieron que el 75% de su tejido glúteo se encuentra comprometido.
Noticias RCN
11:20 a. m.
A sus 43 años, Gustavo Giraldo ha perdido la capacidad de valerse por sí solo en las tareas del día a día, tras someterse a un procedimiento de inyectología en una farmacia de la localidad de San Cristóbal, en el sur de Bogotá.
En diálogo con Alerta explicó que, desde el 17 de mayo, cuando llegó por un dolor de cabeza a una droguería de barrio y aceptó inyectarse por recomendación del personal, no se puede “sentar ni mover solo. Mi familia me ayuda en las actividades diarias”.
Al compartir sus síntomas le vendieron una inyección en la que habrían mezclado tres ampolletas en una misma jeringa. Según recordó, él preguntó qué podían darle “para el dolor. Ellos me ofrecieron la inyección y una chica me la aplicó ahí mismo, sentí el impacto en el momento”.
El 75 % de su tejido glúteo se encuentra comprometido:
Lejos de sentir mejoría con la inyección, el mismo día empezó a notar cómo su glúteo iba inflamándose, dolía y cambiaba de color.
Asustado, consultó con el médico y el diagnóstico fue desesperanzador: “Me dijeron que está comprometido el 75 % del glúteo y el medicamento alcanzó a afectar el fémur”.
Desde entonces es sometido a limpiezas cada seis días y lleva “casi dos meses con la herida abierta”; lo que no solo le causa un inmenso malestar, sino que también le ha impedido seguir trabajando a él y a su esposa: “Soy conductor de camión y en este momento no puedo trabajar, y mi esposa dejó de trabajar para poder cuidarme”.
Las autoridades están al tanto del caso, pero no le han dado una respuesta:
Tras el evidente deterioro en su salud, Giraldo recordó el día en que mandó a inyectarse: “No vi autorización ni avisos de que pudieran realizar ese procedimiento (…) Había dos personas. Una aplicó (la inyección) y otra estaba dando las indicaciones. No he podido volver a hablar con ellas después de lo ocurrido”.
Se quejó en la droguería, pero la respuesta del personal le causó aún más preocupación: “Me dijeron que hiciera lo que quisiera, que demandara”.
Fue entonces que decidió poner el caso en conocimiento de las autoridades. Colocó una denuncia ante la Fiscalía, pero, a la fecha, no ha tenido una respuesta. Además, se presentó ante la Secretaría de Salud, pero ellos le dijeron que el caso fue cerrado.