Policías en canoa cuidan los barrios afectados en Montería y evitan que ladrones roben las casas abandonadas
Sin importar la cantidad de agua, los uniformados hacen los patrullajes y cuidan las casas que quedaron abandonadas por los damnificados.
Noticias RCN
01:26 p. m.
Más de una semana completó Montería bajo el agua. Las inesperadas fuertes lluvias han ocasionado inundaciones extremas, obligando a que las personas dejen sus casas o intenten convivir con el agua en los pies.
A pesar de la tragedia, también se ha visto la cara de la solidaridad. Los vecinos de barrios que no han sido alcanzados por el agua han cocinado y ayudado a trasladar las ayudas humanitarias. Asimismo, la Cruz Roja ha liderado el acompañamiento mientras las lluvias se calman.
Ladrones están robando viviendas abandonadas
En medio de esta emergencia, son varias las problemáticas que aparecen. Una de ellas es la seguridad en aquellas viviendas donde el agua aún no baja. Por eso, las autoridades implementaron diferentes operativos para recorrer, así sea en canoa, las zonas inundadas.
La Policía desplegó operativos especiales en los 14 barrios inundados, donde patrullan en canoa, motocicleta y a pie; con el fin de garantizar la seguridad de las propiedades abandonadas.
Esta medida preventiva se estableció desde las 8:00 p.m. hasta las 6:00 a.m., con vigencia hasta el 17 de febrero, aunque podría extenderse según la evolución de la situación.
Damnificados agradecen: “Nuestras cosas están seguras”
De acuerdo con lo denunciado por los habitantes, delincuentes están aprovechando que las casas fueron abandonadas para robar y vandalizar. Algunos de los sectores más afectados son los barrios El Dorado y Minuto de Dios, occidente de Montería; en donde ya se puso en marcha la vigilancia.
“Esto es un parte de tranquilidad para todas las familias que nos vimos afectadas y que tuvimos que irnos para otros sectores. Esto nos llena de tranquilidad porque nuestras cosas están seguras”, señaló Carlos del Toro, uno de los damnificados.
Las patrullas continuarán acompañando el proceso de retorno gradual de las familias a sus hogares una vez que las condiciones lo permitan. Las autoridades locales evaluarán semanalmente si es necesario ampliar el toque de queda, dependiendo del avance en la normalización de la situación en las zonas inundadas.