Descubrieron cómo precandidatos presidenciales habrían intentado engañar al Estado con firmas falsas
La Registraduría ya inició acciones judiciales contra los dos precandidatos. ¿De quiénes se trata?
La carrera presidencial rumbo a 2026 sufrió una depuración; lo que en diciembre parecía una avalancha de aspirantes terminó convirtiéndose en una reducción que dejó al descubierto graves irregularidades en el proceso de recolección de firmas.
De 91 precandidatos que se inscribieron con la promesa de respaldo ciudadano, hoy solo 21 continúan en el camino, y apenas 15 lograron superar el umbral exigido por la ley.
Detrás de esta caída masiva, la Registraduría Nacional del Estado Civil detectó prácticas que encendieron las alarmas y dieron paso a acciones judiciales contra algunos de los aspirantes que buscaban llegar a la Casa de Nariño.
¿Quiénes son los precandidatos presidenciales que habrían intentado engañar al Estado con firmas falsas?
Según lo revelado por la Registraduría, los precandidatos Henry Humberto Martínez y Alexander Francisco Henao quedaron en el centro de las investigaciones tras detectar presuntos intentos de engañar al Estado durante la recolección de firmas.
Las autoridades establecieron que, en los formularios entregados, se encontraron hojas completamente en blanco, documentos que habrían sido incluidos únicamente para inflar el volumen de apoyos, sin respaldo real de ciudadanos.
Además, se evidenció la presentación de fotocopias de formularios ya diligenciados, una práctica prohibida dentro del proceso.
El análisis también arrojó la existencia de planchas de firmas elaboradas por una misma persona, lo que sugiere un patrón repetitivo que rompe con la autenticidad del respaldo ciudadano exigido por la norma electoral.
A esto se suma la detección de formularios con firmas de apoyo impresas desde archivos digitales, una maniobra que va en contra de los requisitos legales y pone en duda la legitimidad de las candidaturas.
¿Qué hará la registraduría ante el hallazgo?
Estas irregularidades llevaron a la Registraduría a activar mecanismos judiciales, al considerar que no se trató de errores aislados, sino de acciones deliberadas para simular apoyo ciudadano y mantenerse en la contienda presidencial.
El contraste es contundente: de 28 millones de firmas que fueron presentadas inicialmente por los 91 precandidatos, el proceso de verificación dejó en evidencia que la gran mayoría no cumplía con los estándares exigidos, reduciendo el listado final a solo 15 aspirantes con firmas válidas.
De momento, la carrera presidencial continúa, pero lo hace con menos nombres y con investigaciones en curso que podrían tener consecuencias judiciales para quienes intentaron abrirse paso a punta de engaños.