Ni gobernadores ni alcaldes podrán adelantar negociaciones con estructuras terroristas, advierte De la Espriella
El presidente Abelardo de la Espriella aseguró que no permitirá que alguna autoridad intente hacer pactos por debajo de la mesa.
Noticias RCN
07:04 p. m.
El presidente Abelardo de la Espriella lanzó una advertencia contundente a gobernadores y alcaldes durante la cumbre de mandatarios regionales celebrada en Mompox, Bolívar, ante cualquier tipo de acercamiento no autorizado con organizaciones terroristas.
"Ningún gobernador ni ningún alcalde puede adelantar por su cuenta negociaciones, acuerdos o contactos clandestinos con estructuras terroristas. Me encargaré de que aquel que atraviese esa línea responda ante la justicia".
El mandatario agregó que no permitirá que mientras militares y policías arriesgan sus vidas combatiendo a grupos armados ilegales, algunas autoridades regionales intenten establecer pactos "con los enemigos de la patria". Además fue enfático con un gobernador específico.
"Quiero ser muy claro, y quiero ser especialmente claro con usted, señor gobernador de Nariño, está advertido. Esta política integral de seguridad se medirá por resultados que la gente pueda sentir. No me interesa aumentar el número de operaciones si los ciudadanos siguen pagando extorsiones o si un grupo terrorista continúa ejerciendo control criminal sobre una región".
"Los voy a asfixiar, los voy a anular y los voy a aniquilar"
De la Espriella insistió en que la descentralización administrativa no puede funcionar si el Estado no ejerce autoridad en el territorio: "No hay autonomía posible donde los terroristas deciden quién entra, quién trabaja y quién puede vivir tranquilo".
“Prometí enfrentar el terrorismo, lo estoy haciendo y lo voy a derrotar con la ayuda de Dios y de la fuerza pública. No vine a contemporizar con quienes asesinan, extorsionan, reclutan niños e intentan someter bajo el terror a la población inerme".
Reiteró su compromiso de enfrentar el terrorismo y anunció una estrategia integral que concentrará las capacidades de la fuerza pública en las zonas más críticas del país. La orden es atacar no solo a los cabecillas de las organizaciones criminales, sino "golpear el sistema completo: mandos, sucesores, redes de apoyo, rutas, operadores logísticos, finanzas, testaferros y activos".