Radar del Cerro de Santana, Cauca, está fuera de servicio por ataques terroristas: Aerocivil
El personal que trabaja en la estación se encuentra fuera de peligro y en constante comunicación con la Aeronáutica Civil.
Noticias RCN
12:51 p. m.
Una serie de ataques que iniciaron sobre las 6:30 a. m. del sábado, 25 de abril, en el sector del Cerro de Santana, jurisdicción del municipio de El Tambo, Cauca, generaron afectaciones al radar de la Aeronáutica Civil, infraestructura clave para el manejo del espacio aéreo nacional.
De acuerdo con el organismo estatal, en medio de los ataques terroristas de grupos al margen de la ley, la estación quedó fuera de servicio al ser impactada en el sistema de antenas.
“Nuestra prioridad absoluta”, se lee en un comunicado en el que dan a conocer lo ocurrido, “es la integridad del personal técnico de la Aerocivil y de los efectivos de las Fuerzas Militares y la Fuerza Pública que custodian la estación”.
Por suerte, “la pronta reacción de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, el Ejército Nacional y la Policía Nacional para defender la infraestructura aeronáutica”, mantuvo a salvo al “personal que labora en esta estación”, con el que se mantienen en “comunicación constante para monitorear su situación”.
Aeronáutica Civil evalúa los daños generados por el ataque:
De momento, el organismo revisa los daños generados por el ataque, para iniciar el proceso de reparación y habilitar cuanto antes el radar, que sirve a la operación aérea nacional.
“Estos hechos”, advirtió el pronunciamiento, “no solo afectan bienes públicos, sino que podrían poner en riesgo un servicio esencial para la conectividad y la seguridad aérea nacional e internacional. La Entidad continúa con la evaluación de los daños y emprenderá las acciones del caso para lograr la pronta recuperación de este sistema estratégico”.
La estación, aunque fortalece el sistema de la Aeronáutica Civil, no pone en peligro el desarrollo eficiente y seguro de la operación aérea estando fuera de servicio, mientras la reparan.
De ahí, el llamado a la calma que el organismo extendió a aerolíneas y pasajeros, destacando “la robustez, redundancia y resiliencia tecnológica de sus sistemas de comunicación, navegación y vigilancia”.