Red hospitalaria en Quibdó atiende con escasez de insumos médicos a heridos por el terremoto
El Hospital San Francisco de Asís, único de segundo nivel en Chocó, se encuentra colapsado.
Noticias RCN
03:24 p. m.
La red hospitalaria de Quibdó enfrenta una situación crítica luego del terremoto de magnitud 7,4 registrado este lunes a las 7:30 de la mañana en Colombia, con epicentro en San José del Palmar, Chocó.
El Hospital San Francisco de Asís, único de segundo nivel en el departamento, se encuentra colapsado por la llegada constante de heridos y la escasez de insumos médicos.
El panorama es complejo: solo queda una cama disponible en la UCI, todos los ventiladores están ocupados y el personal médico advierte que aún no han llegado pacientes de municipios rurales, lo que podría agravar la emergencia.
En la medida de las necesidades
Ante la saturación de la red hospitalaria local, algunos pacientes han sido remitidos a Medellín, donde existe una infraestructura más robusta para atender casos de alta complejidad. Las ambulancias y organismos de socorro permanecen en alerta, listos para trasladar heridos en cuanto se detecten señales de vida entre los escombros.
El hospital requiere con urgencia plasma de sangre, medicamentos e insumos quirúrgicos, además de víveres para sostener la atención. Médicos y enfermeras trabajan sin descanso, pero reconocen que la capacidad funcional está al límite.
Testimonios y apoyo nacional
En medio de la emergencia, se escuchan relatos de sobrevivientes que lograron escapar del colapso de sus viviendas. “Yo me estaba bañando cuando empezó el movimiento, alcancé a salir y luego se nos vinieron todas las paredes encima”, narró una de las afectadas.
El Ministerio de Salud envió personal especializado para reforzar la atención en Quibdó, mientras la Gobernación del Chocó reportó que más de 2.791 edificaciones resultaron afectadas entre viviendas, comercios y edificios públicos. La gobernadora pidió a la población evacuar sus casas debido a los cuatro eventos sísmicos adicionales registrados en las últimas horas.
La emergencia mantiene en tensión a la capital chocoana, donde la solidaridad y el envío de ayuda se convierten en factores decisivos para salvar vidas.