Se acaba la paz total: ley de sometimiento impone nuevas condiciones a grupos armados
Bajo la nueva normativa los grupos narcoterrorista no tendrán estatus político, sus integrantes deberán entregar las armas y no serán beneficiados con la suspensión de ordenes de captura o extradición.
Jorge Leonardo Alzate
01:20 p. m.
Tarde, en la noche del martes 3 de noviembre, fue aprobada en el Congreso de la República la Ley de Sometimiento presentada por el Gobierno De la Espriella para hacer frente a los grupos armados que, durante la administración Petro, pasaron de tener 15.120 integrantes a 28.802.
El presidente, Abelardo de la Espriella, que para ese momento lideraba la operación Némesis, que deja 109 capturas y 32 expulsiones, celebró la noticia a través de su cuenta en la red social X y agradeció al Congreso por “contribuir, desde el ejercicio de sus responsabilidades constitucionales, al fortalecimiento de la justicia y la seguridad de Colombia”.
Los puntos más relevantes de la nueva Ley de sometimiento:
La nueva Ley de Sometimiento marca el fin de la llamada política de Paz Total. Tras su aprobación, con 95 votos a favor en Cámara y 57 en el Senado, los grupos narcoterroristas, incluido el ELN, pierden su estatus político.
No habrá más conversaciones. En su lugar, el Gobierno consideraría instalar mesas de sometimiento, en las que integrantes de los grupos criminales podrían recibir ciertos beneficios tras dejar las armas.
Los cabecillas podrían acceder a rebajas de penas del 30 % y sus subordinados, del 50 %. Sin embargo, aquellos que estén relacionados con el reclutamiento de menores deberán enfrentar su condena sin beneficio alguno, como lo indica la ley.
Durante el proceso de sometimiento también serán perseguidos los testaferros de grupos armados y no se van a suspender las órdenes de captura o extradición vigentes contra criminales.
“Someter a los delincuentes al poder del Estado”, no viceversa
En diálogo con Noticias RCN el representante a la Cámara Julio César Triana indicó que hay dos grandes diferencias entre la política de Paz Total y la Ley de Sometimiento.
“La primera de ellas”, según explicó, “es que este es un marco jurídico para someter a los delincuentes al poder del Estado y no que el Estado se someta al poder de los delincuentes”.
Y “la segunda es que no estamos hablando de negociaciones, sino de sometimiento. Una diferencia enorme con lo que ocurría en el pasado. Hace cuatro años aprobamos una ley, la de paz total. Se abrieron 14 mesas de negociación y lo que permitieron las 14 mesas de negociación simultánea fue que Colombia, hoy, tenga 28.000 hombres en armas, que pasara de 250 municipios con presencia de la insurgencia a 809 municipios, fue lo que permitió que la extorsión en algunas zonas del país se incrementara hasta en un 340 %”.