Secuestradores de Diana Ospina tuvieron que contactar a otro grupo criminal para vaciar sus cuentas
Un error de lectura llevó a sus captores a creer que habían secuestrado a una mujer con cantidades de dinero astronómicas en sus cuentas.
Noticias RCN
01:48 p. m.
Noticias RCN conoció nuevos detalles sobre el secuestro de Diana Ospina, la mujer que fue víctima del “paseo millonario” en Bogotá, la madrugada del domingo 22 de febrero, al salir de una discoteca en la localidad de Chapinero, nororiente de Bogotá.
Durante más de 40 horas estuvo en manos de dos bandas criminales que, finalmente, la liberaron en la vía Choachí, en la noche del lunes, 23, tras realizar 12 retiros de sus cuentas bancarias.
Minuto a minuto del secuestro de Diana Ospina en Bogotá:
En la madrugada del domingo, Diana pidió un vehículo a través de plataformas de transporte, pero cansada de esperar, decidió tomar un taxi en la calle y compartir foto de las placas con el grupo con el que había estado de fiesta.
Un video de seguridad conocido por Noticias RCN revela que Diana llegó a su casa junto a un segundo taxi, del que bajaron dos hombres y abordaron su vehículo.
“Diana me dijo que ya iba a tomar su bolso y bajarse del taxi cuando dos sujetos se subieron y lograron someterla (…) La montaron en otro taxi y se la llevaron para una casa, advirtiéndole que no hiciera bulla, que no gritara, que no se quitara la venda de los ojos. Ella hizo caso”, explicó su amigo, Enrique Arango, en diálogo con Noticias RCN.
Entonces, fue vendada y llevada a una vivienda en la que los delincuentes la obligaron a compartir sus accesos a cuentas bancarias. De acuerdo con el periodista Melquisedec Torres, que siguió de cerca la historia, en medio de su nerviosismo, los secuestradores cometieron un error y creyeron que Diana guardaba mucho más dinero del que en realidad tenía en sus cuentas:
Uno de los delincuentes “advierte en el saldo de una de sus cuentas que, aparentemente, tenía muchísimo dinero y le preguntaron por qué. El asunto es que ellos parecieran leer tres ceros más y, asumiendo que no tenían la capacidad de mantenerla secuestrada, la traspasan a otro vehículo, a otro grupo que estaba armado, la encañonó y la amenazó”.
Otra banda delincuencial intervino tras el error de lectura de sus captores:
Durante todo el domingo y parte del lunes estuvieron presionándola en interrogatorios hasta caer en cuenta de su error. Según Torres, “cuando advierten, de acuerdo con lo que ella les había dicho, que no era cierto que hubiese tantos millones en su cuenta, como ellos creían, y que no tenían la razón en la astronómica suma que le atribuían, deciden dejarla en libertad la noche del lunes”.
Entonces, la dejaron tirada a mitad de una vía, poco concurrida en horas de la noche, pero la angustia para Diana y su familia no terminó hasta que se reencontraron, explicó Enrique:
“Le dijeron: nos vamos ya, la vamos a dejar. Y ella se asustó muchísimo, pensó que iban a dejarla ahí, pero no. Le taparon los ojos, la montaron a un carro, frenaron y le dijeron: váyase. Ella salió corriendo, aunque no sabía dónde estaba y llegó al CAI que queda en la subida a Choachí”.