Diez años después del Bronx: el relato de Alexander, un sobreviviente del infierno en Bogotá
Durante 15 años, en pleno centro de la capital, existió un lugar cooptado por los criminales, en donde el miedo y la muerte eran el pan de cada día.
Noticias RCN
08:21 p. m.
Si el infierno existe, el Bronx podría haber sido algo muy parecido. Hace 10 años gran parte de Colombia se enteró de lo que escondía una de las zonas más peligrosas de Bogotá.
Durante más de 15 años, en pleno centro de la capital existió un territorio cooptado por bandas criminales, a donde el Estado no podía entrar. Había reglas distintas, silencios obligados y miedo permanente. Un ecosistema criminal donde desaparecieron niños, se destruyeron familias y se perdieron vidas.
El entonces alcalde de la ciudad, Enrique Peñalosa, describe la famosa ‘Ele’ como una “república independiente del crimen a dos cuadras cortas de la Plaza de Bolívar”. Fue él quien decidió intervenir.
Quienes entraban allí sabían que las normas eran otras. Había códigos, castigos, lenguajes secretos, y una economía construida alrededor de las drogas y el miedo.
Con el tiempo, las autoridades descubrieron que detrás de los habitantes de calle operaban redes criminales mucho más profundas.
Alexander López fue uno de ellos. Permaneció en el Bronx por años, atado por su adicción a las drogas.
Los horrores que escondía el Bronx
Pero lo más aterrador no estaba en los expedientes, sino en las historias de quienes sobrevivieron. La Fiscalía investigó entonces casos de madres que buscaban a sus hijos, aparentemente secuestrados y explotados sexualmente en esta zona.
Alexander también fue víctima de esta violencia. Dice que hablar podía costarle la vida, pero callar también.
Le desgarraron un dedo de la mano, le partieron los dedos de un pie con un tacón y le quemaron los testículos y las piernas con ácido.
Así funcionó durante años el Bronx frente a los ojos de toda la ciudad.
Así fue la intervención del Bronx
La intervención comenzó a planearse en secreto. Durante meses, agentes encubiertos convivieron dentro del Bronx disfrazados de habitantes de calle, consumiendo drogas y arriesgando sus vidas para entender cómo funcionaba ese lugar.
Descubrieron entonces que niños eran asesinados y enterrados allí mismo por robarse una papeleta de bazuco.
El operativo debía ser milimétrico, pues cualquier error podía terminar en una masacre. Nada volvió a ser igual después de las 6 de la mañana del 28 de mayo de 2016.
Dos tractomulas llevaron a los primeros hombres camuflados por dos entradas, para que pudieran entrar y tomar el control del Bronx. Después de eso llegaron las unidades de investigación del CTI.
Alexander estaba adentro y aún recuerda el ruido, el miedo y la confusión. Las aturdidoras impusieron quietud.
La transformación del Bronx
La caída del Bronx transformó físicamente este sector de Bogotá, pero también abrió una discusión incómoda: ¿qué pasó con las personas que vivían allí?
Expertos aseguran que la ciudad no estaba preparada para lo que pasó ese día, pues eran cientos de personas hacinadas en ese lugar.
Hoy, el antiguo Bronx es un distrito creativo y cultural. Un lugar para recordar lo que pasó, pero también para impedir que vuelva a repetirse.
El Distrito recuperó el espacio para generar empleo, incentivar el arte y promover la integración de quienes padecieron ese infierno.
Alexander también cambió. El hombre que alguna vez creyó que moriría consumiendo en estas calles, hoy vuelve para contar lo que sobrevivió.
Fue la humillación más grande que viví en calle. No podía explicarme cómo me condicionaba eso.