Soldado colombiano sobrevive a mina antipersona y se convierte en símbolo de resiliencia
Su familia y compañeros de armas destacan que, pese a las heridas, su espíritu de servicio y su moral se mantienen intactos.
Noticias RCN
08:21 p. m.
El soldado profesional Julián Daniel Neira, de 23 años, perdió ambas piernas tras pisar una mina antipersona el pasado 18 de marzo en Caucasia, Antioquia.
El artefacto explosivo, prohibido en los conflictos por el daño físico y moral que causa, no logró quebrar su fe ni su amor por Colombia.
“Confiar en Dios que todo va a estar bien y si toca ofrendar la vida por Colombia, pues se ofrenda la vida”, expresó el joven militar, convencido de que su supervivencia es una segunda oportunidad.
La fe como escudo en el campo minado
El soldado relató que, desde el momento en que entraron en el área sembrada con explosivos, sintió la presencia de Dios acompañándolo. “Él me guardó y me salvó. Desde que entramos en el campo minado, estuvo conmigo”, dijo Neira, quien asegura que la espiritualidad le dio la fuerza para enfrentar la tragedia.
Su familia y compañeros de armas destacan que, pese a las heridas, su espíritu de servicio y su moral se mantienen intactos. “Tiene que seguir adelante, mi campeón, mi guerrero, mi héroe, porque es un héroe que Dios nos regaló”, expresó su padre con profundo orgullo.
Un héroe que inspira esperanza
El caso de Neira se suma a las historias de soldados que han sobrevivido a las minas antipersona, un flagelo que sigue afectando comunidades y combatientes en Colombia. Su recuperación es vista como un símbolo de resistencia y esperanza, recordando la necesidad de erradicar estos artefactos que atentan contra la dignidad humana.
“Damos gracias por su vida porque ha vuelto a nacer”, señalaron sus allegados, quienes lo acompañan en el camino de rehabilitación. Para ellos, Julián Daniel Neira no solo es un sobreviviente, sino un ejemplo de fe, amor por el país y resiliencia frente a la adversidad.