‘No vieron el cerro por la neblina’: testigo del trágico accidente de la avioneta de Satena
La densa neblina en la zona montañosa de Norte de Santander habría sido un factor determinante en el accidente aéreo.
Noticias RCN
10:13 p. m.
Libardo Ascanio habría sido una de las primeras personas que llegó al lugar donde cayó la avioneta de Satena, en una zona rural de Norte de Santander entre los municipios de La Playa de Belén y Hacarí.
Contó en entrevista con La FM que no había sobrevivientes. Solo restos de la aeronave y una densa neblina que, según su testimonio, pudo haber sido clave en la tragedia aérea de este 28 de enero.
La versión del campesino se ha convertido en una de las primeras piezas para reconstruir lo ocurrido. Incluso habló de cómo habría podido ocurrir la tragedia.
Testigo clave asegura que la neblina pudo ocasionar la tragedia
De acuerdo con Ascanio, las condiciones climáticas en la zona eran especialmente difíciles. La neblina reducía considerablemente la visibilidad en un terreno montañoso y escarpado, lo que habría complicado la maniobra de la aeronave.
Ellos trataron con la niebla y pasaron un filo, y yo creo que vinieron abajo.
El testigo explicó que la zona está rodeada de cerros y filos pronunciados, lo que exige maniobras precisas, especialmente cuando el clima está tan denso.
Para él, la combinación entre la neblina y una eventual falla técnica pudo haber sido determinante para que la avioneta no lograra ganar altura suficiente.
Testigo asegura que en el lugar no había señales de violencia
Uno de los aspectos que el testigo quiso aclarar desde el primer momento es que no encontró indicios de un hecho violento.
En una región históricamente golpeada por el conflicto armado, su relato cobra especial relevancia para descartar, al menos de manera preliminar, hipótesis relacionadas con ataques externos.
No se escucharon disparos ni alguna bomba (…) Eso fue un accidente ahí, porque usted viene desde abajo, desde un filito, y yo creo que, con una falla, si no sube, sin nada.
Al llegar al lugar, confirmó que no había personas con vida y que los cuerpos de las víctimas permanecían entre los restos de la aeronave.
También señaló que los familiares de los fallecidos ya se encontraban en camino hacia la zona, en medio del dolor y la incertidumbre.