Tras recuperación por las lluvias, nivel de los embalses del centro del país es favorable de cara a El Niño
La CAR hizo un llamado a no cantar victoria ni bajar la guardia. El Niño de 2026 podría ser el más intenso desde la década de los cincuenta.
Noticias RCN
08:44 p. m.
A un mes de que el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) confirmara el inicio de El Niño, al registrar las condiciones asociadas a este fenómeno en el océano Pacífico ecuatorial, el director de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), Alfred Ballesteros Alarcón, compartió un parte de tranquilidad sobre el nivel de los embalses del centro del país.
En un mensaje compartido a través de su cuenta en la red social X, indicó que, a la fecha, se reporta “una recuperación sostenida en los niveles de los embalses del centro del país, resultado de las lluvias registradas durante junio y de una operación técnica eficiente”.
Con corte al 9 de julio de 2026, la CAR informó que el sistema Chingaza alcanzó un 67,65% y los embalses que lo conforman: Chuza y San Rafael, un 62,49% y un 85,32% respectivamente.
Mientras, el Agregado Norte, conformado por los embalses del Neusa (84,54%), Sisga (79,79%) y Tominé (56,33%), alcanzó un 62% y el Agregado Sur, conformado por los embalses del Chisacá (100,46%) y Regadera (111,39%), alcanzó un 103,99%, pese a que su nivel descendió un 0,110%.
Pese a las condiciones favorables, la CAR mantendrá el monitoreo de los embalses.
De acuerdo con Ballesteros, si bien “las condiciones son favorables”, se siguen “monitoreando permanentemente los sistemas de regulación y fortaleciendo las acciones para prepararnos ante la llegada del fenómeno de El Niño y garantizar la seguridad hídrica”.
Incluso antes de que iniciara El Niño, las autoridades descartaron que fuera un fenómeno moderado. En su lugar, advirtieron que podría ser fuerte o muy fuerte, alcanzando una mayor intensidad en los últimos meses del año.
De ahí que Ballesteros insista en que el “comportamiento positivo no significa que podamos bajar la guardia. Los pronósticos climáticos indican una alta probabilidad de evolución hacia un fenómeno de El Niño en los próximos meses, por lo que debemos aprovechar este momento para prepararnos y fortalecer nuestra seguridad hídrica”.
La recuperación, atribuida a las lluvias de junio y la administración de la CAR, mejora la capacidad de respuesta de Bogotá y sus alrededores, ante la eventual temporada de sequías y altas temperaturas, solo si se mantienen las “buenas prácticas de ahorro y uso eficiente, como una responsabilidad compartida entre autoridades, sectores productivos y la ciudadanía”.