La historia de tres enfermeras que arriesgaron su vida por salvar a recién nacidos en colapso del Hospital Universitario del Valle
Aurora, Andrea y Viviana evacuaron la unidad neonatal tras el terremoto, salvando bebés en incubadoras con apoyo de personal médico voluntario.
La tragedia que se registró el pasado 10 de agosto y que sacudió al Hospital Universitario del Valle tuvo un capítulo de heroísmo protagonizado por tres trabajadoras de la salud que, arriesgando sus vidas, evacuaron a decenas de recién nacidos de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatal durante el colapso del edificio.
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Se trata de Aurora, Andrea y Viviana, enfermeras de la unidad neonatal, lideraron una operación de rescate de emergencia cuando el terremoto amenazó con derrumbar las instalaciones hospitalarias donde permanecían bebés en condiciones críticas.
En diálogo con este medio, una de ellas confesó que lo que las movió a salvar a los pequeños fue el sentimiento de saber que son sus pacientes y la confianza que los papás depositan en ellas.
“El sentimiento de que son nuestros bebés, de que son nuestros pacientes, nuestros hijos y que los padres saben que confían en nosotros y nos lo dejan, no solo para que los cuidemos en el día a día, sino también para que los ayudemos en cualquier evento", aseguró Aurora Luna, enfermera.
La mujer, quien se encontraba fuera del edificio cuando ocurrió el sismo, relató el momento crucial de la decisión.
“Previamente yo había revisado y ellos estaban bien, pero pues yo dije no, no podemos dejarlos allá porque yo no me di cuenta de lo feo que se veía el hospital y subimos nuevamente y mucha gente subió a ayudarnos a bajarlos porque eran muchos bebés”, añadió.
La operación de rescate no fue trabajo solitario. Decenas de personas respondieron al llamado de auxilio, sumándose a la evacuación de los neonatos en estado delicado. El personal médico y voluntarios improvisaron estrategias de transporte en condiciones extremas.
“Afuera estaba el resto de las personas recibiendo los niños y asegurando que ellos estuviesen bien. Se armaron camillas con las cunas, con colchonetas, con teteros, con todo lo que se necesitaba en ese momento", agregó.
El área de Pediatría y otros servicios de atención infantil del Hospital Universitario del Valle sufrieron daños significativos durante el evento, y al menos cinco personas perdieron la vida en las instalaciones.
Sin embargo, la actuación rápida y decidida de estas tres mujeres evitó que el número de víctimas fuera considerablemente mayor, especialmente entre los pacientes más vulnerables.