Un país entre el ruido y la esperanza: Mónica Fonseca y Juan Pablo Raba hablan sin filtros
La pareja habló con José Manuel Acevedo sobre país, industria, salud mental y cómo no perderse en medio del ruido.
A Mónica Fonseca y Juan Pablo Raba se les suele ubicar en la casilla del entretenimiento, pero en esta conversación mostraron que manejan más registros: país, industria audiovisual, jóvenes, salud mental y política sin alardes. Apenas sentados en el set, soltaron una frase que marcó el tono:
A nosotros nos da más gusto estar contigo….
Para Juan Pablo, Colombia sigue siendo casa, pero también un termómetro. Recordó cómo cuando grabó Narcos “había miedo” entre productores y actores internacionales, y cómo el panorama cambió en pocos años.
“Cada vez que vengo me encuentro con el gusto de que todas las cabezas de departamento ya son colombianos… eso es un motivo de orgullo”. Aunque también confesó que hay realidades que todavía lo golpean: “La agresividad del tráfico me conmociona”.
Mónica lo complementó desde otro ángulo: “Colombia es un laboratorio permanente… una oportunidad de hacerlo todo bien o de equivocarnos”. Para ella, el país exige una ciudadanía mucho más informada y menos presa del ruido digital.
Industria, desinformación y los jóvenes
La periodista subrayó un punto que viene insistiendo en sus proyectos recientes: la salud mental no es sólo clínica, también es sistémica. “La salud mental no atraviesa un ministerio, atraviesa todos”. Y fue más específica: si el país quiere hacer algo serio, el foco deberían ser los niños, niñas y adolescentes.
Raba conectó esto con su podcast Los hombres sí lloran, que según él no pretende reemplazar especialistas ni ofrecer diagnósticos: “Es un podcast que abre la conversación… que normaliza la conversación”. La respuesta del público le confirmó que la necesidad estaba ahí y que el tema se había vuelto urgente.
¿Por qué hablar de salud mental ahora?
“Porque estamos ante una crisis… las cifras no son alentadoras”, dijo Raba. Fonseca agregó que la desinformación y las exigencias sobre los jóvenes están disparando angustias y presiones que los adultos nunca enfrentaron a esa escala.
¿Qué tan importante es fracasar?
Raba respondió desde su oficio: “En un año bueno, mi porcentaje de rechazo es del 99%”. Fonseca recordó la pérdida de un papel internacional “por ser colombiana”, algo que la marcó pero que terminó convirtiéndose en aprendizaje.
Derrotas, matices y 2026
Cuando Acevedo les preguntó qué le dirían a quienes sienten que 2026 comienza cuesta arriba, Raba lanzó un concepto que sacó sonrisas: “Quiero promover el desertivismo. Seamos un poco más tibios”. Propuso bajar los extremos y recuperar los grises: “En los grises hay magia”.
Fonseca cerró con una frase que quedó retumbando: “Los colombianos no nos podemos dar el lujo de la derrota”. Para ella, el optimismo no es voluntarismo, sino estrategia ciudadana: “Desde casa, desde los colegios, desde lo local… hay mucho por hacer”.