Vendedor de helados sacrificó sus ahorros y decidió donarlos a los damnificados: esta fue su recompensa
Don Eurley, destinó el dinero que tenía reservado para pagar los servicios públicos a comprar alimentos para los afectados.
Noticias RCN
07:39 p. m.
Mientras recorría las imágenes de la tragedia provocada por el terremoto, don Eurley no pudo contener la tristeza.
Este vendedor informal de helados, que vive en la Comuna 13 junto a su esposa, pensó en las familias que de un momento a otro se quedaron sin vivienda, sin pertenencias y, en muchos casos, sin sus seres queridos. Pero su reacción no se quedó en las palabras.
Con el dinero que tenía disponible en su cuenta de Nequi, cerca de 250.000 pesos que había destinado para cubrir algunas necesidades de su hogar, decidió comprar alimentos para llevarlos a los damnificados.
“Compré aceite, arroz, fideos, panela, galletas, de todo”, contó Eurley, quien reconoció que después de hacer la compra apenas le quedaron unos mil pesos.
Vendedor informal decidió donar todos sus ahorros para los damnificados
Ver las viviendas destruidas y a tantas personas intentando reconstruir sus vidas le generó una mezcla de tristeza, impotencia y solidaridad.
Es una nostalgia, una tristeza; a uno se le vienen las lágrimas. Uno imaginarse esa gente que tenía todo y ya no tiene nada.
Por eso decidió actuar. No ayudó con aquello que le sobraba, sino con parte de lo que necesitaba para su propia vida.
El gesto quedó registrado en imágenes y rápidamente comenzó a circular en redes sociales, donde cientos de personas destacaron la generosidad del vendedor.
Colombianos se conmovieron con el vendedor informal y se unieron para ayudarlo
La historia de Eurley también despertó otra cadena de solidaridad. Al conocer que había utilizado sus ahorros para comprar las ayudas, varias personas decidieron apoyarlo y entregarle nuevos recursos.
Sin embargo, aunque ahora cuenta nuevamente con algo de dinero, su prioridad continúa siendo ayudar a los damnificados.
Primero las ayudas, nosotros vamos a ir el martes. Y ya después guardamos para otras cositas, pagar servicios, lo que Dios permita.