Víctimas que viajaron a La Habana pidieron el fin del conflicto
Se cumplió en Cuba el tercer encuentro de víctimas con el Gobierno y las Farc. Durante la reunión se escucharon desgarradores testimonios.
Noticias RCN
oct 02 de 2014
08:26 p. m.
08:26 p. m.
Las víctimas instaron al Gobierno de Juan Manuel Santos y a las Farc a "persistir" en el proceso para lograr la paz, aunque con diferencias en el reclamo de una tregua bilateral y entre el escepticismo de algunos afectados sobre las intenciones de la guerrilla.
Los negociadores del Gobierno y la guerrilla recibieron en La Habana al tercer grupo de víctimas que participa en las conversaciones de paz, integrado por doce afectados que coincidieron en expresar su apoyo "sin vacilaciones" al proceso de paz.
"Desde nuestra heterogeneidad convergemos en la apuesta de un país sin guerra, donde no haya más muertes como un imperativo inmediato de la mesa de negociaciones", señaló el grupo en un comunicado leído en conferencia de prensa.
Sin embargo, y a diferencia de la anterior delegación de afectados que se reunió con los negociadores en septiembre, estas víctimas reconocieron discrepancias entre ellos en el reclamo de un cese al fuego bilateral.
"En ese punto no hubo un consenso. Ahí hay diversidad de criterios", afirmó en La Habana Luis Mendieta, general retirado de la Policía que estuvo casi doce años secuestrado.
Mendieta fue una de las víctimas que acaparó más atención de la prensa en La Habana por la expectativa del "cara a cara" con sus captores.
De sus declaraciones se deduce que no tuvo ningún intercambio o conversación directa con los negociadores de la guerrilla, a quienes reclamó "hechos verdaderos" de paz y no solamente "buenas intenciones".
"Creeré en el proceso de paz cuando se comience con hechos verdaderos. Por desgracia, hasta el momento no tenemos ninguno. Solo se queda en buenas intenciones. Yo quisiera de corazón que ya a partir de este momento ojalá la dirigencia de las Farc diera las órdenes para que comiencen hechos de paz", afirmó Mendieta.
Mendieta además afirmó: "durante los once años, siete meses y trece días de cautiverio, todos los días vi integrantes de las Farc, los cuales eran nuestros carceleros, los encargados allí de estas jaulas de concentración, por lo tanto sentí casi que el mismo ambiente ahora, como cuando sentí allá, mientras estuve secuestrado".
Entre esos hechos concretos de paz, el general instó a que se alcancen "acuerdos mínimos" sobre aspectos como el no reclutamiento de niños por parte de las Farc, la eliminación total de las minas antipersonales, la liberación de los secuestrados y la localización de desaparecidos.
Aída Avella afirmó que la Unión Patriótica sí es partidaria de un cese al fuego bilateral inmediato -que el Gobierno rechaza- para facilitar el proceso de paz, postura que también comparte, según dijo, la Organización Indígena de Colombia, cuyo consejero Luis Fernando Arias también participó en el encuentro con los negociadores.
"Queremos que la paz llegue rápido y algunos opinamos que efectivamente debe haber un cese al fuego rápidamente: pero no está en nuestras manos, está en las manos de quienes están negociando", dijo Avella.
La líder de Unión Patriótica defendió la necesidad de que todas las partes sigan hablando porque "para construir la paz en cualquier parte del mundo se ha necesitado el dialogo y todos los conflictos se han arreglado hablando. Colombia no va a ser una excepción".
Durante la conferencia de prensa que ofrecieron tras su encuentro con los negociadores, algunas de las víctimas de este grupo declinaron hacer declaraciones -lo que no había pasado en las anteriores audiencias de afectados- y delegaron en sus compañeros.
Fue el caso de Erika Paola Jaimes, una joven de 18 años víctima de los paramilitares, y el de Ximena Ochoa, ganadera víctima de las Farc.
EFE