Vuelven los aviones contra los cultivos de coca: Gobierno probará aspersión aérea sin glifosato
La operación tendrá zonas excluidas, vigilancia de varias entidades y podrá ser suspendida ante cualquier afectación.
Noticias RCN
01:38 p. m.
La aspersión aérea para combatir los cultivos ilícitos regresará a Colombia, aunque por ahora lo hará de manera experimental y bajo condiciones específicas.
Habrá plan piloto para la erradicación de cultivos ilícitos
Noticias RCN conoció en primicia la resolución mediante la cual el Gobierno hace oficial un plan piloto de erradicación aérea de cultivos ilícitos, que contempla la utilización de glufosinato de amonio, un herbicida diferente al glifosato.
De acuerdo con la resolución, la operación permitirá intervenir hasta 1.000 hectáreas durante un periodo de siete días.
La ubicación exacta de las zonas donde se desarrollará el ejercicio, así como las coordenadas, las rutas de vuelo y el cronograma, permanecerán bajo reserva por razones de seguridad.
Esto significa que, por ahora, no se trata de una nueva estrategia nacional de fumigación aérea, sino de una prueba cuyos resultados servirán para determinar si el Gobierno avanza hacia una aplicación de mayor alcance.
¿Qué usarán para la aspersión aérea?
Uno de los principales cambios frente a las antiguas jornadas de aspersión aérea es precisamente la sustancia que será utilizada.
Esta vez los aviones no emplearán glifosato. El plan piloto contempla el uso de glufosinato de amonio, con el propósito de evaluar su efectividad para la erradicación de los cultivos ilícitos y, al mismo tiempo, determinar los posibles riesgos asociados a su utilización mediante aspersión aérea.
La prueba busca medir tres aspectos principales: qué tan efectiva es la estrategia, qué tan precisa resulta la aplicación y cuáles son sus eventuales impactos sobre la salud y el ambiente.
Plan piloto contempla zonas que no estarán permitidas: ¿cuáles son?
La resolución establece una serie de áreas que deberán quedar por fuera de las operaciones. Entre ellas se encuentran:
- Parques nacionales.
- Páramos.
- Humedales.
- Manglares.
- Cuerpos de agua.
- Centros poblados.
- Territorios de comunidades indígenas.
- Territorios de comunidades afrodescendientes.
Además, deberán establecerse franjas de protección alrededor de viviendas, colegios, puestos de salud, cultivos lícitos y otras áreas productivas.
La intención es reducir el riesgo de que la aspersión termine afectando a la población o a actividades agrícolas que no están relacionadas con los cultivos ilícitos.
Habrá un plan de seguimiento especial para cada una de las operaciones
Cada vuelo deberá ser monitoreado y registrado, mientras diferentes entidades tendrán participación en la vigilancia del piloto.
Entre ellas están la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), la Aeronáutica Civil y el Instituto Nacional de Salud.
La resolución también contempla una condición clave: si durante las operaciones aparece una alerta o se identifica una afectación a la salud, al medioambiente, al agua o a cultivos lícitos, la operación deberá suspenderse.
De esta manera, el Gobierno busca que el piloto permita obtener información antes de tomar una decisión sobre una eventual ampliación de la estrategia.
Cabe mencionar que, según el informe de monitoreo de territorios con presencia de cultivos de coca entregado en 2026 por Naciones Unidas, el país alcanzó 261.000 hectáreas de coca al cierre de 2024. La cifra representó un aumento del 3,5 % frente a las 253.000 hectáreas reportadas en 2023.
En este sentido, este escenario es uno de los argumentos que pone nuevamente sobre la mesa la discusión sobre las estrategias para enfrentar la expansión de los cultivos ilícitos.