Alarmas en el Bayern Múnich por salud del técnico Kompany: esto sucedió en el entrenamiento
La noticia generó revuelo en Alemania. Este es el estado de salud del entrenador.
Mateo Alfonso Rey
11:18 a. m.
El entorno del Bayern Múnich y del fútbol europeo vive horas de máxima tensión y profunda preocupación después de que se confirmara que el director técnico del conjunto bávaro, Vincent Kompany, sufrió un colapso repentino en las instalaciones deportivas del club y tuvo que ser trasladado de urgencia a un centro hospitalario.
Los hechos ocurrieron en la ciudad deportiva de la Säbener Straße, justo al término de una de las sesiones de entrenamiento del equipo. Según los reportes iniciales de medios alemanes, el entrenador belga se desplomó de manera imprevista, lo que activó de inmediato los protocolos de emergencia médica.
Una ambulancia acudió rápidamente al lugar de los hechos, e incluso se reportó la movilización de servicios de rescate aéreo y helicópteros de emergencia en las inmediaciones debido a la gravedad de la situación clínica, procediendo a su evacuación inmediata hacia una clínica especializada en Múnich.
Estado de salud del técnico del Bayern
Este episodio crítico no surge de la nada; es la cúspide de un cuadro de salud delicado que el estratega venía arrastrando desde hacía varios días. Durante la semana previa, Kompany había estado combatiendo una fuerte infección vírica que le había mermado notablemente las fuerzas físicas.
Dicha afección no solo se limitaba a síntomas comunes de malestar general, sino que se había complicado con dolores intensos en las piernas y en una cadera afectada por tejido cicatricial antiguo, lo que dificultaba de forma severa su movilidad cotidiana e incluso le impedía subir escaleras con normalidad.
La fragilidad física del técnico ya había dejado muestras evidentes durante el compromiso liguero frente al RB Leipzig, donde el Bayern consiguió una contundente victoria por 6-1.
En aquel encuentro, el exdefensor central apenas pudo mantenerse de pie en el área técnica, viéndose obligado a pasar gran parte del partido sentado en el banquillo y delegando las instrucciones tácticas principales en su asistente, Aaron Danks. Incluso, fuentes cercanas al club señalaron que al término de aquel partido tuvo que recostarse debido al agotamiento físico extremo.
A inicios de semana, el club alemán había intentado gestionar su recuperación priorizando el descanso absoluto, apartándolo temporalmente de las comparecencias públicas y de la rueda de prensa previa a los compromisos europeos, confiando en que el reposo domiciliario sería suficiente para superar el virus.
Sin embargo, la persistencia de los síntomas y la brutal exigencia del cargo terminaron por pasar factura de la manera más alarmante posible con este desvanecimiento posterior a la práctica.