Murió Giovanni Hernández, histórico del microfútbol colombiano
En las últimas horas se confirmó la triste noticia que enluta al microfútbol colombiano con la muerte de Giovanni Hernández.
Noticias RCN
08:31 p. m.
El microfútbol colombiano atraviesa horas de profundo dolor tras confirmarse el fallecimiento de Giovanni Hernández, una de las figuras más representativas del salonismo nacional. El exjugador, conocido como ‘el Mago’ por su calidad técnica y su talento para manejar el balón en espacios reducidos, murió a los 54 años en su natal Bucaramanga, luego de una prolongada lucha contra un cáncer de estómago.
La noticia generó múltiples reacciones en el entorno deportivo, especialmente entre quienes compartieron cancha con él o siguieron de cerca su trayectoria. Hernández fue reconocido no solo por su habilidad dentro del terreno de juego, sino también por su sencillez y cercanía con la gente, cualidades que lo convirtieron en un referente del microfútbol en la región santandereana y en todo el país.
Un campeón mundial con sello colombiano
Giovanni Hernández dejó una huella imborrable en la historia del microfútbol nacional. Como jugador, hizo parte de la selección colombiana que se coronó campeona del mundo en Bolivia en 1997, uno de los títulos más recordados en la disciplina. Aquel logro marcó a una generación y posicionó a Colombia como una potencia del salonismo a nivel internacional.
Años después, su vínculo con la selección continuó desde el banquillo. En 2011, integró el cuerpo técnico del equipo que conquistó el Mundial disputado en Bogotá, esta vez como asistente técnico. Ese doble reconocimiento, primero como jugador y luego como integrante del cuerpo técnico, lo consolidó como una figura histórica del deporte.
Un ídolo de barrio y referente del salonismo
Más allá de los títulos, Hernández fue un símbolo del microfútbol popular, ese que se vive en los coliseos de barrio y en los torneos tradicionales de ciudades como Bucaramanga. Su estilo de juego, basado en la técnica, la visión y la creatividad, le permitió ganarse el cariño de los aficionados.
Fue considerado uno de los mejores exponentes del salonismo colombiano, a la altura de referentes como John Jairo Pinilla, con quien compartió el reconocimiento de la afición y el respeto del medio deportivo.
Durante los últimos años, Hernández enfrentó una dura batalla contra una enfermedad que fue deteriorando su estado de salud. Pese a ello, su nombre siguió siendo recordado con admiración por quienes crecieron viéndolo jugar o escuchando historias de su talento.
Con su partida, el microfútbol colombiano pierde a uno de sus grandes referentes. Sin embargo, su legado permanecerá en la memoria de los aficionados, en los títulos conseguidos y en las nuevas generaciones que seguirán inspirándose en su magia dentro de la cancha.