Bre-B y open banking hacen parte de las cinco tendencias que redefinirán las finanzas en 2026
Bre-B y open banking hacen parte de las cinco tendencias que redefinirán las finanzas en 2026
Noticias RCN
11:05 a. m.
Tras dos años de ajustes y contracción real en la cartera, el sistema financiero colombiano entra a 2026 en una fase de recuperación moderada, pero bajo presión estructural.
El crédito vuelve a crecer, la inflación cede y el PIB podría rondar el 3%, según estimaciones de la ANIF y el Banco de la República.
Sin embargo, el entorno sigue condicionado por tasas de interés elevadas, márgenes comprimidos y niveles de morosidad que obligan a afinar cada decisión.
En 2026 no ganará quien más preste, sino quien evalúe mejor el riesgo y reaccione con mayor rapidez.
De la IA generativa a los agentes que ejecutan sus finanzas
Si 2024 y 2025 estuvieron marcados por la explosión de la inteligencia artificial generativa, 2026 será el año de la llamada “Agentic AI”.
A diferencia de los chatbots tradicionales, estos agentes no solo sugieren acciones, las ejecutan de manera autónoma dentro de parámetros definidos, así lo plantea Santiago Etchegoyen, cofundador y CTO de uFlow, firma especializada en motores de decisión para entidades crediticias en Colombia y la región.
En la práctica, esto implica automatizar procesos complejos de back office como conciliaciones, auditorías de riesgo o gestión de disputas, reduciendo intervención humana directa.
De acuerdo con un estudio de McKinsey & Company, los agentes de IA podrían disminuir las cargas de trabajo manual entre 30% y 50% y recortar los costos operativos en al menos 20%, lo que impactaría de forma directa la rentabilidad.
En un escenario de compresión de spreads, este tipo de eficiencia deja de ser un lujo tecnológico para convertirse en un eje estratégico.
Las nuevas plataformas que rompen el paradigma bancario
Otra tendencia clave es la evolución de los motores de decisión más allá de la data tradicional bancaria.
Durante años, la rigidez de los modelos basados exclusivamente en historiales financieros dejó por fuera a amplios segmentos de microempresarios y población no bancarizada.
Las nuevas plataformas —basadas en web, cloud y soluciones no-code— permiten integrar variables alternativas en tiempo real, ampliando la visión sobre el comportamiento financiero de los usuarios.
Esto resulta especialmente relevante en un entorno condicionado por topes a la tasa de usura, donde el desafío es aprobar más créditos sin disparar la mora.
La automatización avanzada permite ajustar políticas de riesgo casi en tiempo real, equilibrando inclusión y sostenibilidad financiera.
A esto se suma la consolidación del open banking y las finanzas embebidas. El crédito, los pagos y los seguros ya no se buscan exclusivamente en una sucursal bancaria: ahora están integrados en plataformas digitales, comercios electrónicos y aplicaciones de uso cotidiano.
A través de APIs, las entidades pueden ofrecer financiación en el punto exacto de la compra, reduciendo fricciones y ampliando el acceso.
Pagos en tiempo real, lo que catapultó el efecto Bre-B
Uno de los cambios más disruptivos es el denominado “efecto Bre-B”, vinculado a la implementación de pagos en tiempo real (RTP) y al sistema de Llaves.
Más allá de la inmediatez en las transferencias, su verdadero valor está en la generación de datos.
Al digitalizar el flujo de caja diario de personas y negocios, se construye una huella transaccional dinámica que reemplaza los estados financieros estáticos.
Esto permite migrar hacia modelos predictivos basados en liquidez real, transformando el sistema de pagos en una palanca de inclusión y crédito.