Vigilantes en el país tendrán cambio clave en sus labores: norma establece la obligación
Tanto vigilantes, como empresas deben tener en cuenta esta normativa para 2026.
Noticias RCN
08:18 a. m.
Tras la entrada en vigor de la Ley 2454 de 2025 y las recientes actualizaciones de la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada, los más de 400.000 guardias que operan en el país se enfrentan a una nueva realidad laboral: la obligatoriedad de migrar hacia competencias tecnológicas y el cumplimiento de protocolos de inspección más estrictos.
La nueva legislación establece que el ejercicio de la vigilancia ya no podrá basarse exclusivamente en el control físico. Ante la creciente automatización y la sustitución progresiva de medios tradicionales, la ley obliga a las empresas a garantizar que su personal operativo reciba capacitación técnica específica para la gestión de herramientas de inteligencia artificial, monitoreo avanzado y sistemas de seguridad electrónica.
Este cambio no es opcional. Según el marco legal vigente para este 2026, los vigilantes que anteriormente se desempeñaban en modalidades como la guía canina o la vigilancia de perímetros físicos, deberán certificar competencias en "alternativas tecnológicas".
El objetivo es que el personal humano no sea desplazado por la tecnología, sino que se convierta en el operador experto de la misma.
Nuevas obligaciones en el puesto de trabajo de vigilancia
Además de la capacitación, la normativa ha introducido protocolos de obligatorio cumplimiento que modifican la rutina diaria en puestos de control:
En primera medida, se establece la obligación estricta de realizar inspecciones solo cuando los vehículos se encuentren con el motor apagado. El vigilante tiene ahora la potestad —y el deber— de abstenerse de realizar la revisión si el conductor se niega a apagar el automotor, una medida diseñada para proteger la integridad física del trabajador.
Además, se exige los exámenes de aptitud que deben ser renovados con mayor rigor, vinculando la vigencia de la credencial del vigilante a su estado de salud mental y física.
Este nuevo escenario legal coincide con la etapa final de la reducción de la jornada laboral en Colombia. A partir de julio de 2026, la jornada máxima se reducirá nuevamente, lo que obliga a los vigilantes a ajustar sus turnos operativos.
Asimismo, la ley ha blindado el pago de recargos, incrementando el valor del trabajo dominical al 90% este año, una medida que busca compensar la mayor exigencia técnica que ahora se demanda al personal de seguridad.