Reconocida empresa con 30 años en el mercado se declaró en bancarrota: estas fueron las razones
La empresa informó que tiene pasivos de más de un millón de dólares.
Noticias RCN
08:18 a. m.
Old Line Brewers, LLC, la empresa matriz del icónico establecimiento The Brewer’s Art, ha solicitado formalmente la protección por bancarrota bajo el Capítulo 7, lo que implica la liquidación total de sus activos y el cierre permanente de sus operaciones.
La noticia llega apenas semanas después de que el bar y restaurante, ubicado en una histórica mansión de la calle North Charles, cerrara sus puertas de manera abrupta el pasado 2 de febrero de 2026.
El cierre dejó atónitos a clientes y empleados, quienes, según informes, recibieron la notificación del cese de actividades mediante un mensaje de texto enviado por el propietario, Volker Stewart, alegando que la empresa se había quedado sin fondos para operar o pagar nóminas.
Las millonarias deudas que registra esta empresa
A pesar de su estatus como una institución cultural en Baltimore desde su apertura en 1996, los documentos presentados ante el Tribunal de Bancarrotas de los Estados Unidos para el Distrito de Maryland revelan una situación financiera crítica. La empresa citó pasivos que oscilan entre 1 y 10 millones de dólares, frente a activos estimados en menos de 500,000 dólares.
- Deudas impositivas: En diciembre de 2025, el Contralor de Maryland impuso un gravamen fiscal de más de $85,000 contra el negocio.
- Conflictos de alquiler: El propietario del inmueble presentó una demanda por más de $64,000 en concepto de rentas y servicios públicos no pagados poco antes del cierre.
- Presión del mercado: La industria de la cerveza artesanal ha enfrentado un declive del 4% al 5% en volumen de ventas durante 2024 y 2025, sumado al aumento de costos de materias primas como la cebada y el lúpulo.
¿Por qué era tan reconocida esta cervecería?
The Brewer’s Art no era solo un bar; fue pionero en la escena de las cervezas de estilo belga en la región. Su famosa cerveza Resurrection se convirtió en un símbolo de la ciudad, y el ambiente de su sótano iluminado por velas fue escenario de innumerables momentos históricos para los residentes locales.
Sin embargo, el final ha sido amargo. Los empleados han iniciado campañas de recaudación de fondos para cubrir sus gastos básicos, ya que muchos se quedaron sin su último cheque de pago. Con la presentación del Capítulo 7, un síndico supervisará la venta de los equipos de elaboración y el mobiliario para intentar compensar a los acreedores, aunque los documentos sugieren que es poco probable que queden fondos para los acreedores no garantizados.