Colombia le responde a Ecuador tras incremento del 900% a la tarifa de transporte de crudo
El Ministerio de Minas aseguró que es una medida que genera grandes afectaciones.
Nicolás Martínez Sánchez
09:42 a. m.
La tensión entre Colombia y Ecuador se acrecienta con el paso de los días. Por causa de la violencia en la frontera, el presidente Daniel Noboa anunció arancel del 30 % para las importaciones colombianas.
Desde Colombia hubo una respuesta con la suspensión en la venta de electricidad. El Gobierno de Ecuador indicó que no había problema, dado que es autosuficiente con sus fuentes y el aporte extranjero podía mitigarse.
Tensión económica entre Colombia y Ecuador
El tema no acabó ahí. Hace pocas horas, Ecuador subió un 900 % la tarifa de transporte de crudo colombiano, pasando de 2.5 a 30 dólares por barril. La decisión se aplica sobre Ecopetrol por el uso del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE).
Cifras oficiales apuntan a que el SOTE puede transportar casi 10.300 barriles por día de petróleo colombiano.
El Ministerio de Minas rompió el silencio y se refirió a esta polémica decisión, la cual rechazó enfáticamente. La calificó como desproporcionada, de ir en contravía de los criterios técnicos y con afectaciones a la viabilidad de la producción petrolera en el sur del país (especialmente Putumayo).
¿Cuánto aumentó la tarifa en dólares?
Edwin Palma, ministro de Minas, entregó su opinión: “Esta decisión del Gobierno Ecuatoriano es una nueva agresión al pueblo. Ahora elevan unilateral y arbitrariamente el precio del transporte de crudo por uno de sus oleoductos, violando, nuevamente, compromisos previamente adquiridos, como el acuerdo del 13 de febrero de 2011. Afectando principalmente a pequeños productores de crudo”.
La cartera señaló que ese aumento ocurre en lo que catalogó como un contexto de caída de precio internacional del crudo, situación que genera consecuencias en la rentabilidad y la exposición a pérdidas contundentes en las empresas.
El Gobierno de Colombia considera que esta decisión desconoce el espíritu del Acuerdo Binacional para promover y facilitar el transporte y exportación de hidrocarburos, así como los principios de integración, cooperación y libre tránsito que rigen las relaciones entre países miembros de la Comunidad Andina.