Corficolombiana lanzó alerta por las finanzas de Colombia: “están al filo del precipicio”
César Pabón, director ejecutivo de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, aseguró que el estado de las cuentas públicas sorprendió.
Valentina Bernal
06:16 p. m.
El debate sobre el Presupuesto General de la Nación tomó un nuevo rumbo después de que el Gobierno expusiera un escenario financiero más complejo del que se había previsto inicialmente.
Para César Pabón, director ejecutivo de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, las cifras conocidas representan una sorpresa incluso para quienes llevaban varios años alertando sobre el deterioro de las finanzas públicas.
Según explicó en entrevista con Noticias RCN, el nuevo panorama permitió hacer visibles obligaciones que, a su juicio, no estaban contempladas de manera suficiente en las cuentas que se habían presentado inicialmente.
Pabón utilizó una comparación para explicar la situación: aseguró que el nuevo ministro de Hacienda habría recibido una “casa” prácticamente vacía y que, al levantar la “alfombra”, aparecieron diferentes cuentas pendientes que debían ser atendidas.
¿Cuánto aumentó el presupuesto planteado inicialmente?
Uno de los principales cambios está relacionado con el tamaño del presupuesto planteado.
De acuerdo con Pabón, las necesidades identificadas llevaron a que el monto pasara de aproximadamente $575 billones a cerca de $635 billones, es decir, un incremento cercano a $60 billones.
La diferencia, según explicó, estaría relacionada principalmente con obligaciones y cuentas por pagar que ahora deben ser incorporadas al panorama financiero.
El problema no se limita, sin embargo, al tamaño del presupuesto. El país también necesita determinar de dónde saldrán los recursos para cubrir sus obligaciones.
La necesidad de financiamiento estaría por encima de los $260 billones, una cifra que genera preocupación por la capacidad que tendría el Estado para conseguir esos recursos en los mercados.
Nivel de déficit fiscal sería una de las grandes problemáticas por abordad
Uno de los datos que más preocupa a los analistas es el nivel de déficit fiscal que aparece en el nuevo escenario planteado por el Gobierno.
Pabón señaló que el déficit podría ubicarse en 9,4 % del Producto Interno Bruto (PIB).
Para entenderlo de manera sencilla, el déficit representa el faltante que se genera cuando los gastos del Estado superan los ingresos disponibles. Cuando ese hueco aumenta, el Gobierno necesita recurrir a más endeudamiento u otras fuentes de financiación para cubrir sus obligaciones.
Según el experto, un déficit de esta magnitud sería históricamente elevado para Colombia y estaría muy por encima de los niveles que el país ha registrado habitualmente.
Incluso, aseguró que el escenario sería superior al observado durante episodios de crisis como la pandemia y la crisis económica de finales de los años 90.
Por eso, para Pabón, mantener las cuentas en esos niveles durante un periodo prolongado no sería sostenible y obligaría a tomar decisiones para reducir el desequilibrio.
¿Qué tiene que hacer el Gobierno para corregir el problema?
Una vez expuesto el tamaño del desbalance, el siguiente paso será definir cómo se realizará el ajuste fiscal.
El Gobierno ha hablado inicialmente de una ley de rescate económico o ajuste fiscal que permitiría reducir el déficit en alrededor de 2 puntos del PIB, equivalentes a cerca de $40 billones.
Sin embargo, Pabón considera que la discusión sobre el tamaño y el alcance de ese ajuste será determinante para conocer qué tan grande es realmente el problema fiscal que enfrentará Colombia el próximo año.
La preocupación radica en que, aun después de ese recorte, podrían mantenerse importantes necesidades de financiación.
¿Plantearán una nueva reforma tributaria?
La posibilidad de acudir nuevamente a cambios tributarios también aparece en medio de la discusión. Pabón planteó que el Gobierno debería reducir el gasto y ajustar el presupuesto hasta donde sea posible antes de recurrir a nuevos impuestos.
Su propuesta consiste en priorizar primero los recortes y revisar posteriormente qué necesidades de recaudo persisten.
El analista advirtió, además, que la economía formal colombiana tiene una capacidad limitada para asumir una mayor carga tributaria.
Por eso, considera que cualquier eventual reforma deberá buscar un equilibrio entre la necesidad de aumentar los ingresos del Estado y el impacto que tendría sobre empresas y trabajadores formales.
¿Es viable reducir el tamaño del Estado?
Otro de los puntos que entró en el debate es el tamaño de la estructura estatal. Pabón destacó que ya se han anunciado medidas de reducción del gasto y aseguró que los presupuestos de 2026 y 2027 contemplan esfuerzos de ajuste cercanos a $20 billones.
Entre las medidas mencionó recortes en la nómina, congelamientos y una reducción en algunos gastos asociados a la contratación de prestación de servicios.
Sin embargo, consideró que el problema requiere una discusión más profunda que simplemente determinar cuántos ministerios existen.
A su juicio, Colombia debería avanzar hacia una reformulación del Estado, con una estructura más pequeña y enfocada en aquellas funciones que realmente resulten prioritarias.
¿Por qué el Congreso tendrá un papel clave?
El debate no estará únicamente en manos del Gobierno. El Congreso de la República tendrá que discutir tanto el presupuesto como las medidas que eventualmente se propongan para corregir el déficit.
Para Pabón, las diferentes ramas del poder público deberán tener claridad sobre la dimensión del problema y participar en la búsqueda de soluciones.
Además, existe un desafío adicional: el Estado necesita mantener recursos para atender otras necesidades urgentes del país, entre ellas la respuesta a emergencias y la atención de las personas afectadas por el terremoto.
Esto genera un escenario complejo: Colombia necesita reducir el gasto y, al mismo tiempo, tiene obligaciones que requieren nuevos recursos.
¿Por qué dijo que las finanzas están "al filo del precipicio"?
Aunque Pabón describió las finanzas públicas como una situación que está “al filo del precipicio”, también aseguró que todavía es posible corregir el rumbo.
El experto considera que el primer paso fue reconocer el verdadero tamaño de las obligaciones y hacer visibles las cuentas pendientes. Ahora, el desafío será definir un ajuste que permita reducir el déficit, garantizar la financiación del Estado y evitar que el país llegue a un escenario en el que sus finanzas sean insostenibles.