¿Cómo funciona el modelo creado por colombianos que permite a las empresas reducir hasta el 50% de su gasto energético?
Con ahorros que superan los $164.000 millones, una compañía colombiana lidera la transformación del consumo energético empresarial en un contexto de alta volatilidad de precios.
Noticias RCN
09:55 a. m.
En un escenario marcado por el aumento de las tarifas eléctricas y la incertidumbre del mercado, la eficiencia energética se ha convertido en una prioridad para las empresas.
En Colombia, un modelo desarrollado por Azimut Energía está logrando reducciones de entre el 20% y el 50% en el gasto energético, con impacto en más de 1.000 compañías.
Camilo Montoya y Santiago Uribe, fundadores de Azimut Energía, explicaron cómo funciona este sistema, por qué está creciendo y cuál es su impacto en la industria.
¿Qué está pasando con el costo de la energía en Colombia?
En los últimos cinco años, las tarifas han tenido un incremento promedio del 15,3%, incluso superando las de otros países de la región. Sin embargo, el impacto más fuerte lo sienten las empresas, que además enfrentan picos de volatilidad que pueden elevar los precios hasta en un 40% en determinados momentos.
Esto genera presión directa sobre el flujo de caja y obliga a las compañías a buscar alternativas para gestionar mejor su consumo.
¿Cómo surge este modelo de eficiencia energética?
El modelo nace como respuesta a esa necesidad. Desde hace más de 15 años, se ha trabajado en desarrollar estrategias integrales que permitan optimizar el uso de la energía en la industria.
La propuesta no se limita a cambios puntuales, sino que integra tecnología, análisis de datos y soluciones diseñadas a la medida de cada empresa. Esto permite alcanzar reducciones significativas en el consumo, dependiendo del alcance de cada proyecto.
¿En qué consiste el modelo que aplican actualmente?
Se trata de un enfoque basado en Energía 4.0, que combina digitalización, hardware propio y sistemas de control inteligente. A través de herramientas como el monitoreo en tiempo real y la analítica de datos, se identifican ineficiencias y oportunidades de mejora.
El modelo incluye un ecosistema de control remoto de activos y una estrategia personalizada para cada sector, lo que permite optimizar el consumo sin afectar la operación.
¿Cómo logran financiar estos proyectos sin afectar a las empresas?
Uno de los principales avances ha sido la implementación del esquema Energy as a Service. Bajo este modelo, el ahorro generado financia la inversión necesaria.
A través de mecanismos como el Pago con Ahorros y los contratos de compra de energía, las empresas pueden modernizar sus sistemas sin necesidad de realizar grandes desembolsos iniciales. Además, el riesgo técnico y financiero se traslada al estructurador del proyecto.
¿Qué impacto ha tenido este modelo en cifras?
En el último año, el trabajo con más de 1.000 empresas ha permitido generar ahorros superiores a los $164.000 millones. A esto se suma un impacto ambiental importante, con la mitigación de hasta 150.000 toneladas de CO₂.
Este resultado equivale a la siembra de más de dos millones de árboles, lo que demuestra que la eficiencia energética también tiene beneficios en sostenibilidad.
¿Por qué las empresas están adoptando este tipo de soluciones?
Hoy hay un cambio de mentalidad. Las compañías ya no buscan eficiencia únicamente por razones ambientales, sino como una forma de protegerse frente a la volatilidad del mercado eléctrico.
La posibilidad de desacoplar los costos de producción de los cambios en las tarifas se ha convertido en un factor clave para la competitividad.
¿Qué viene para este modelo en el futuro?
La proyección incluye expansión hacia otros países de la región como Ecuador, Panamá, Nicaragua y Guyana. Además, se plantea fortalecer el modelo con nuevas tecnologías.
Entre ellas, la integración de baterías para gestionar picos de demanda, el uso de inteligencia artificial para anticipar el comportamiento del mercado y el fortalecimiento del esquema financiero, respaldado por recursos destinados a nuevos proyectos.
En un contexto donde la energía es cada vez más costosa e incierta, este modelo colombiano se posiciona como una solución que combina eficiencia, tecnología y sostenibilidad, redefiniendo la manera en que las empresas gestionan uno de sus recursos más críticos.