Este es la edad mínima para conducir una moto eléctrica en Colombia: téngalo en cuenta
Conozca lo que permite la ley a la hora de conducir estos vehículos.
Noticias RCN
06:15 p. m.
Durante el último año, Colombia ha consolidado un crecimiento sin precedentes en la adopción de vehículos eléctricos livianos. Según las cifras más recientes de gremios como Andemos, las ventas de estos dispositivos no solo han mantenido su ritmo, sino que se duplicaron al cierre de 2025, impulsadas por un incremento del 115% en la matrícula de vehículos de cero emisiones.
En ciudades como Bogotá, Medellín y Cali, el zumbido de los motores de combustión está siendo desplazado por el silencio de las patinetas y motos eléctricas.
Sin embargo, este crecimiento exponencial trajo consigo un desafío que las autoridades no pudieron ignorar: el desorden en la infraestructura vial y el riesgo para la integridad física de los usuarios.
Este es la edad mínima para conducir una moto eléctrica en Colombia
Ante la proliferación de estos vehículos circulando por andenes y ciclorrutas, el Gobierno Nacional, a través de la Ley 2486 de 2025, ha puesto fin a la ambigüedad normativa. El punto más relevante de esta regulación, que ha generado un intenso debate ciudadano, es la imposición de un límite de edad estricto para la conducción de estos aparatos en las vías públicas.
A partir de ahora, la edad mínima para operar motocicletas eléctricas es de 16 años cumplidos. La norma establece que los menores de edad no cuentan con la madurez vial necesaria para interactuar con el tráfico vehicular denso, especialmente en dispositivos que pueden alcanzar velocidades superiores a los 25 km/h.
Aquellos jóvenes entre los 12 y 16 años solo podrán utilizar patinetas de baja potencia exclusivamente en ciclorrutas y bajo supervisión, quedando totalmente prohibido su tránsito por la red vial principal.
El incumplimiento de esta medida no solo acarreará sanciones económicas para los padres o acudientes, sino que facultará a las autoridades de tránsito para la inmovilización inmediata del vehículo.
Con esta medida, el país busca equilibrar la balanza entre la necesaria modernización del transporte y la protección de la vida, asegurando que el futuro de la movilidad sea, ante todo, responsable.