Jornada laboral de 30 horas en Colombia: quiénes aplican con el nuevo decreto
Gobierno Petro fijó jornada laboral de 30 horas para este grupo de colombianos. ¿Para quiénes?
Noticias RCN
05:57 p. m.
Nueva jornada laboral de 30 horas en Colombia fue formalizada a través del Decreto 223 de 2026, expedido por el Ministerio de Trabajo en el gobierno de Gustavo Petro. Esta medida no aplica a todos los trabajadores, sino que está dirigida principalmente a estudiantes que realizan prácticas profesionales o monitorías en empresas.
El objetivo de esta regulación es establecer condiciones claras que permitan a los jóvenes adquirir experiencia sin afectar su proceso académico. En ese sentido, el decreto introduce límites de tiempo, requisitos de supervisión y garantías mínimas de bienestar.
¿Quiénes aplican a la jornada laboral de 30 horas en Colombia?
De acuerdo con la normativa, la jornada laboral de 30 horas está dirigida a estudiantes en etapa de formación que desarrollan prácticas en empresas. Es importante destacar que estos jóvenes no tienen una relación laboral tradicional, es decir, no existe un contrato de trabajo como tal, sino un vínculo formativo.
El decreto establece diferencias según la edad. Para menores de 17 años, la jornada no puede superar las 30 horas semanales y debe finalizar, como máximo, a las 6:00 p. m.
En el caso de jóvenes entre 17 y 18 años, el límite aumenta a 40 horas semanales, con horario hasta las 8:00 p. m.
Para los estudiantes mayores de edad, la intensidad horaria dependerá del convenio entre la institución educativa y la empresa, pero con una condición clave: las prácticas no pueden interferir con las clases.
Además, se fija un mínimo de 24 horas semanales, lo que garantiza una participación activa sin sobrecargar al estudiante.
¿Qué condiciones deben cumplir las empresas con esta jornada laboral?
El decreto también establece obligaciones claras para las empresas que vinculen practicantes. Entre ellas, se encuentra la asignación de un tutor por parte de la institución educativa, quien debe supervisar que las actividades estén alineadas con el programa académico.
Asimismo, las compañías deben garantizar la afiliación al Sistema General de Riesgos Laborales desde el primer día, lo que brinda cobertura en caso de accidentes o incidentes durante la práctica.
En cuanto a la remuneración, el documento no obliga al pago de un salario, pero sí establece la entrega de un apoyo de sostenimiento. Este auxilio debe cubrir gastos básicos como transporte y alimentación, lo que representa un respaldo económico para los estudiantes.
Otro aspecto relevante es que las funciones asignadas deben estar directamente relacionadas con el pensum académico. Esto busca evitar que los practicantes sean utilizados en labores ajenas a su formación.