De los sabores a la estética: así se expanden las marcas hacia nuevas experiencias de consumo
El mercado colombiano está teniendo un giro a nivel estratégico. ¿De qué se trata? Entérese de los detalles.
Noticias RCN
10:39 a. m.
El mercado de los helados en Colombia ha alcanzado cifras relevantes en los últimos años, con un valor estimado de 2,2 billones de pesos en 2025, según análisis de gasto de los hogares. Este crecimiento no solo refleja el dinamismo del sector, sino que también abre la puerta a nuevas estrategias empresariales que buscan ir más allá del consumo tradicional de alimentos. En ese contexto, algunas compañías han comenzado a explorar categorías distintas, como la belleza, en un intento por conectar con audiencias más jóvenes y diversificar sus fuentes de ingreso.
Una de las tendencias más visibles es la incursión de marcas asociadas históricamente al placer gastronómico en el mundo de la cosmética. Esta transición responde a un cambio en los hábitos de consumo: ya no se trata únicamente de satisfacer una necesidad básica, sino de ofrecer experiencias que involucren emociones, identidad y sentido de pertenencia. Así, productos inspirados en sabores o sensaciones buscan trasladar ese universo a otros formatos, como el cuidado personal.
Nuevas alianzas y estrategias de diversificación
El paso hacia nuevas categorías no ocurre de manera aislada. En muchos casos, se materializa a través de alianzas estratégicas entre empresas de distintos sectores. Este tipo de colaboraciones, conocidas como co-branding, permiten combinar fortalezas y llegar a públicos que, de otra forma, serían más difíciles de alcanzar.
En el caso reciente de la industria colombiana, se evidencia cómo una marca reconocida en alimentos, como por ejemplo Nutresa, ha decidido expandir su presencia hacia la cosmética mediante una colección de esmaltes inspirados en sabores y sensaciones asociados a sus productos. Tonos que evocan ingredientes como cacao, avellana o café buscan generar una conexión sensorial que trascienda el consumo tradicional.
El consumidor joven redefine las reglas del mercado
El cambio en las estrategias empresariales está directamente ligado a la evolución del consumidor. Según se ha detectado, las nuevas generaciones suelen priorizar las marcas que les ofrezcan algo más que funcionalidad porque buscan propuestas que integren creatividad, estética y emociones.
En ese sentido, la fusión entre sectores como alimentos y belleza se convierte en una respuesta a esas expectativas.
Además, estas apuestas reflejan cómo las empresas están rompiendo las fronteras tradicionales de sus categorías. La diversificación ya no se limita a ampliar líneas dentro de un mismo mercado, sino que implica incursionar en territorios completamente distintos, donde la experiencia del usuario es el eje central.
En un entorno competitivo como el colombiano, este tipo de movimientos evidencia una transformación en la manera de generar valor. Más allá del producto, lo que está en juego es la capacidad de las marcas para adaptarse a un consumidor que cambia constantemente y que busca, ante todo, propuestas que conecten con su estilo de vida.