Mantenimiento especializado: la clave para proteger la vida útil de los híbridos y eléctricos de lujo
La transición hacia vehículos eléctricos e híbridos en el país ha elevado la sofisticación de los repuestos y los procesos de taller.
Noticias RCN
08:34 p. m.
El mercado de vehículos premium en Colombia tiene una dinámica de mantenimiento marcada por la alta complejidad técnica de las marcas europeas que integran tecnología avanzada, componentes de alta ingeniería y sistemas especializados, lo cual exige un rigor preventivo superior al del segmento convencional.
De hecho, los autos de lujo más vendidos durante 2025 fueron el Volvo EX30 y el Mercedes-Benz GLC, de acuerdo con la Asociación Nacional de Movilidad Sostenible (Andemos).
Esta transición hacia modelos eléctricos e híbridos, exige un servicio de reparación más riguroso y especializado al gestionar componentes que no admiten reparaciones convencionales.
Según registros de Servicio Inglés, compañía especializada en el segmento, Mercedes-Benz lidera el volumen de intervenciones con una participación del 35 %, seguida por BMW con 32 % y Land Rover/Range Rover con 15 %. A ese 82 % se suman Jaguar, Porsche y Audi, marcas que consolidan la demanda de mantenimiento especializado para vehículos europeos de alta complejidad técnica en el país.
“La gestión mecánica en el segmento de alta gama migra hacia un componente preventivo de alta frecuencia. En ciudades como Bogotá, entre el 20 % y el 25 % de las intervenciones técnicas en vehículos de lujo se originan en el desgaste acelerado de la suspensión, los frenos y los neumáticos, sumado a fallas recurrentes en módulos eléctricos. Esta dinámica responde al agotamiento operativo por el tráfico denso, las irregularidades en la malla vial y los trayectos cortos, factores que degradan los sistemas críticos de seguridad y energía mucho más rápido que en condiciones de carretera abierta”, explica Carlos Guarín, CEO de la compañía.
Sin embargo, aunque la electrónica representa hoy cerca de una cuarta parte de las intervenciones en el segmento premium, el inventario de repuestos con mayor rotación lo encabezan las pastillas y discos de freno, seguidos por componentes de suspensión como bujes y brazos, y elementos críticos del sistema de enfriamiento.
A pesar de que estos cambios se deban al desgaste natural por las condiciones del entorno colombiano, y no a defectos de fabricación, el costo de las reparaciones suele incrementarse por decisiones del propietario.
Factores como la postergación del mantenimiento preventivo, el uso de repuestos no originales de baja especificación y la intervención en talleres no especializados terminan afectando la integridad de los sistemas de alta ingeniería y encareciendo la operación técnica a largo plazo.
Además, el directivo de Servicio Inglés explica que una pieza fuera de estándar compromete directamente la seguridad activa y la durabilidad del vehículo. El uso de componentes no certificados genera ruidos prematuros y una pérdida de efectividad en la respuesta mecánica, reduciendo la vida útil de los sistemas integrados bajo condiciones de alta exigencia urbana.
Por ello, enfatiza en la necesidad de realizar diagnósticos electrónicos completos y una revisión preventiva cada 10.000 o 15.000 kilómetros, pues al cumplir con estos intervalos es posible extender la durabilidad de la batería y el motor, reduciendo los costos correctivos en el largo plazo. En este sentido, la longevidad de un vehículo de alta gama en Colombia depende de entender que su tecnología requiere acciones preventivas.
Ante un mercado que migra aceleradamente hacia la electrificación y una infraestructura urbana que exige el máximo de los componentes electrónicos, el mantenimiento preventivo se consolida como la única estrategia para proteger el patrimonio.
Según el CEO de Servicio Inglés, la clave no está en reparar fallas, sino en gestionar un mantenimiento especializado que garantice que la ingeniería europea rinda al máximo nivel, a pesar de las condiciones del entorno local.