Conocida cadena de restaurantes en Colombia anunció cambio de dueño: de esto se trata
La compañía fue adquirida por el fondo de inversión colombiano. Esto es lo que se sabe.
Noticias RCN
10:36 a. m.
Durante los últimos días, se conoció que la icónica cadena de restaurantes Kokoriko ha cambiado de propietarios. La compañía, que durante casi una década formó parte del Grupo Inmaculada Guadalupe y Amigos (IGA) —conglomerado que también controla a la famosa marca Andrés Carne de Res—, fue adquirida en su totalidad por el fondo de inversión privado KKO.
Esta transacción marca el fin de una era para la cadena de pollo asado más tradicional de Colombia, que desde 2016 integraba el portafolio de IGA.
Con la llegada de KKO, un vehículo de inversión compuesto íntegramente por empresarios locales, la marca vuelve a ser controlada exclusivamente por capital nacional. Según fuentes cercanas a la operación, el nuevo grupo inversor incluye a figuras del sector empresarial antioqueño con amplia trayectoria en el retail.
El final del vínculo con reconocida marca
La salida de Kokoriko del Grupo IGA implica una separación definitiva de la estructura operativa que compartía con marcas como Andrés Carne de Res, Mimo’s y El Carnal.
Durante los últimos nueve años, la cadena buscó sinergias bajo el mando del grupo liderado por Andrés Jaramillo y sus socios; sin embargo, la nueva hoja de ruta del fondo KKO apunta a un enfoque más especializado en el fortalecimiento institucional y la modernización tecnológica de los puntos de venta.
La noticia de la venta se produce en un momento de sensibilidad para la compañía, apenas unas semanas después del fallecimiento de su fundador, Eduardo Robayo Ferro, ocurrido en marzo de 2026. Robayo fue la figura central que en 1969 dio vida a lo que inicialmente se conoció como la Compañía Comercial e Industrial de Aves (Avesco), transformando un pequeño local en Bogotá en un imperio con presencia en 18 ciudades del país.
A pesar del cambio de dueño, los nuevos propietarios han enviado un mensaje de tranquilidad a los consumidores y empleados. No se prevén cierres de locales ni cambios drásticos en la operación inmediata.
El fondo KKO planea potenciar la marca para alcanzar ingresos proyectados cercanos a los $170.000 millones anuales.