Ministerio de Educación pone fin al debate del uso de celulares en colegios: esto deben saber estudiantes y profesores
Ante el constante debate sobre este tema, la legislación es concreta.
Noticias RCN
07:53 a. m.
Durante años, el sistema educativo colombiano ha navegado en un mar de incertidumbre respecto a una pregunta que divide a padres, docentes y expertos: ¿Deben prohibirse los teléfonos celulares en los colegios? Lo que comenzó como un debate sobre la disciplina escolar se transformó rápidamente en una discusión.
La controversia alcanzó su punto máximo tras los resultados de investigaciones como "Desconectar para Conectar", liderada por la Unión de Colegios Internacionales (Uncoli). El estudio reveló que el 85% de los estudiantes entre 5° y 11° grado ya poseen un dispositivo móvil, y que su uso excesivo está directamente relacionado con el ciberacoso y la pérdida de habilidades de autorregulación emocional.
Mientras algunos sectores defendían el celular como una herramienta de consulta indispensable —especialmente en zonas rurales donde es el único acceso a internet—, otros señalaban el "deterioro en los procesos atencionales".
Instituciones privadas en Bogotá y otras ciudades principales comenzaron a implementar restricciones autónomas, reportando mejoras inmediatas en la convivencia durante los recreos y una mayor participación en clase.
¿Qué dice el Ministerio de Educación sobre uso de celulares en colegios?
Finalmente, el Ministerio de Educación Nacional ha tomado una decisión definitiva para zanjar la polémica. La cartera ha determinado que se acabó el debate por el uso de celulares en los colegios al exigir que cada institución actualice de manera obligatoria su Manual de Convivencia para establecer reglas claras y justificadas pedagógicamente.
En primera medida, no bastará con prohibir por prohibir. Los colegios deben sustentar ante sus consejos directivos y comités de convivencia si restringen el uso de dispositivos y cómo esto beneficia el aprendizaje.
Además, las medidas deben ser concertadas con los padres de familia, quienes juegan un rol crucial en la "crianza digital" fuera de las aulas.
Con esta medida, el Gobierno busca que el celular deje de ser un factor de distracción "por defecto" para convertirse, solo cuando el docente lo considere necesario, en un aliado pedagógico.
La pelota está ahora en el campo de los rectores, quienes deberán liderar la transición hacia entornos escolares que privilegien el bienestar y la interacción humana sobre el "chupo digital" de las pantallas.