Buque de guerra lanzamisiles de EE. UU. se instaló frente a Venezuela: ¿es un desafío?
El destructor USS Gravely llegó a Trinidad y Tobago para ejercicios militares con tropas locales.
Noticias RCN
11:48 a. m.
Un buque de guerra estadounidense con capacidad lanzamisiles llegó este domingo a Trinidad y Tobago a escasos kilómetros de las costas venezolanas.
La embarcación, identificada como el USS Gravely, fue vista frente a la capital, Puerto España, donde permanecerá hasta el jueves, según confirmó el gobierno local.
¿Cómo está la relación entre Estados Unidos y Venezuela?
El gobierno de Washington ha desplegado desde agosto una serie de buques de guerra en aguas del Caribe y ha ejecutado ataques aéreos contra embarcaciones de presuntos narcotraficantes desde principios de septiembre.
Además, anunció el envío del portaaviones Gerald R. Ford, considerado el más grande del mundo, elevando la presencia militar estadounidense en el área.
Estas maniobras han sido rechazadas por el gobierno de Maduro, quien denunció que Estados Unidos intenta “inventar una nueva guerra” utilizando como argumento la lucha antidrogas.
Trump sostiene que el mandatario venezolano dirige redes de narcotráfico internacionales, algo que Caracas niega, asegurando que la verdadera intención de Washington es forzar un cambio de gobierno y controlar las reservas petroleras de Venezuela.
Buque de guerra lanzamisiles de EE. UU. se instaló frente a Venezuela
En Puerto España, algunos habitantes manifestaron apoyo a la presencia militar estadounidense, al considerarla una medida contra el narcotráfico.
Hay una buena razón por la que traen su buque de guerra aquí. Es para ayudar a limpiar los problemas de drogas que hay en el territorio venezolano.
Otros, sin embargo, ven en el despliegue una señal de peligro.
Si ocurriera algo entre Venezuela y Estados Unidos, podríamos terminar recibiendo golpes. La gente no ve lo serio que es esto actualmente, pero podrían suceder cosas aquí.
No necesitamos todos estos asesinatos y bombardeos, solo necesitamos paz… y a Dios.
Por su parte, Ali Ascanio, un venezolano de 38 años que vive desde hace ocho años en Trinidad y Tobago, manifestó su inquietud ante la llegada del buque:
Es un poco preocupante, es alarmante porque sabemos que es una señal de guerra.