Cerca de 200 países acuerdan acelerar acciones para frenar la pérdida de biodiversidad antes de 2030
Aunque los países lograron consensos en varios puntos, los acuerdos finales reflejan también las dificultades para avanzar con mayor rapidez.
Noticias RCN - AFP
08:06 a. m.
Tras dos semanas de intensas negociaciones en Ereván, Armenia, cerca de 200 países adoptaron una serie de acuerdos en el marco de la COP17 de Biodiversidad de la ONU con el objetivo de reforzar los esfuerzos para detener la destrucción de la naturaleza antes de 2030.
La aprobación de los textos fue celebrada por los delegados entre aplausos, luego de que las conversaciones se extendieran más allá del plazo previsto y estuvieran marcadas por desacuerdos en asuntos clave como la financiación y la eliminación de incentivos perjudiciales para el medio ambiente.
La sesión final concluyó en la madrugada del cierre de la cumbre, cuando el presidente de la COP17, Hambardzum Matevosyan, dio por aprobados los documentos negociados durante jornadas de intensos debates.
Aunque los países lograron consensos en varios puntos, los acuerdos finales reflejan también las dificultades para avanzar con mayor rapidez en el cumplimiento del Marco Mundial de Biodiversidad adoptado en 2022.
Persisten los desafíos para cumplir las metas globales
La cumbre se celebró en un momento de creciente preocupación por el incumplimiento de los compromisos internacionales en materia de biodiversidad. Antes del encuentro, la ONU advirtió que la mayoría de los objetivos acordados para 2030 están lejos de alcanzarse, incluidos los relacionados con la protección del 30 % de las áreas terrestres y marinas, la reducción de la contaminación y el aumento de los recursos destinados a la conservación en los países en desarrollo.
Durante las negociaciones, los Estados protagonizaron fuertes debates sobre la reforma de subsidios que favorecen actividades consideradas dañinas para la naturaleza, como la producción de combustibles fósiles, la agricultura intensiva y la sobrepesca.
También surgieron diferencias sobre cómo obtener los recursos necesarios para financiar la conservación mundial en un contexto de presión sobre los presupuestos públicos debido a la crisis energética y los conflictos internacionales.
Según estimaciones presentadas durante la conferencia, el planeta necesita alrededor de 700.000 millones de dólares adicionales cada año para restaurar ecosistemas degradados, proteger especies amenazadas y conservar hábitats estratégicos como bosques y humedales. La Unión Europea impulsó propuestas para que grandes economías emergentes contribuyan más a estos esfuerzos, una iniciativa que generó controversia entre los participantes.
La ministra francesa de Transición Ecológica, Monique Barbut, lamentó la falta de avances en algunos temas y advirtió que los resultados insuficientes representan “oportunidades perdidas” para acelerar la respuesta global frente a la pérdida de biodiversidad.
Financiación y ciencia, entre los temas más controvertidos
Uno de los asuntos que concentró mayores tensiones fue la financiación del denominado Fondo Cali, creado para que las empresas que utilizan recursos genéticos de plantas y otros organismos en el desarrollo de medicamentos o cosméticos compartan beneficios con los países de origen de dichos recursos.
Aunque el mecanismo se fijó como meta recaudar 1.000 millones de dólares anuales para apoyar la conservación en naciones en desarrollo, hasta ahora apenas ha obtenido cerca de 10.000 dólares.
La COP17 también estuvo marcada por desacuerdos sobre el papel de la evidencia científica en la formulación de políticas ambientales. Algunos países fueron señalados de intentar debilitar las bases científicas que orientan la protección global de la naturaleza, una controversia que se suma a recientes disputas internacionales sobre los informes climáticos de la ONU.
Pese a las diferencias, la secretaria ejecutiva de biodiversidad de Naciones Unidas, Astrid Schomaker, destacó que los negociadores consiguieron avances relevantes en un contexto complejo para la cooperación internacional.
Como parte de las decisiones adoptadas en Ereván, los países acordaron además que Ecuador será la sede de la próxima Conferencia de las Partes sobre Biodiversidad, prevista para 2028.