CIDH denuncia trabajo forzoso en misiones médicas cubanas
El documento de la CIDH señala que los profesionales de la salud enviados al extranjero sufren retenciones salariales.
Noticias RCN - AFP
09:41 p. m.
El presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Edgar Stuardo Ralón, afirmó este martes que existen elementos suficientes para calificar como trabajo forzoso y trata de personas varias prácticas en las misiones médicas internacionales de Cuba.
La declaración fue realizada en una entrevista con la AFP, en paralelo a la publicación de un informe que denuncia graves violaciones de derechos humanos en dichos programas.
Retenciones salariales y amenazas de prisión
El documento de la CIDH señala que los profesionales de la salud enviados al extranjero sufren retenciones salariales, confiscación de pasaportes y amenazas de penas de prisión de hasta ocho años si abandonan las misiones.
“Es una situación de indefensión dramática que desconoce el concepto de trabajo y trato dignos”, expresó Ralón, quien agregó que los participantes son obligados a seguir reglas abusivas que los convierten en “entes sin el mínimo inherente a toda persona”.
Las misiones médicas, creadas en los años 1960 por el gobierno de Fidel Castro con fines de solidaridad, se transformaron en la principal fuente de divisas de la isla desde los años 1990, según el informe.
Responsabilidad compartida de los países receptores
Ralón subrayó que, aunque Cuba es el principal responsable de estas prácticas, los países receptores también tienen obligaciones en materia de derechos humanos. “El Estado receptor no puede decir: como es un convenio, me desentiendo de verificar el respeto de los derechos humanos”, afirmó.
El relator para Cuba explicó que los abusos se agravan en países con regímenes autoritarios, donde los profesionales carecen de mecanismos de protección tanto frente a Cuba como en el país anfitrión.
Señaló además que, desde el inicio del informe, varios países latinoamericanos —entre ellos Guatemala y El Salvador— han decidido dejar de recurrir a las misiones cubanas.
Ralón concluyó que la raíz del problema está en la ausencia de democracia y libertades básicas en Cuba, lo que genera condiciones para violaciones sistemáticas.
Ante la falta de cooperación del gobierno cubano, el informe busca mantener viva la agenda sobre la isla y dar voz a quienes defienden los derechos humanos dentro y fuera de ella.