Consejo comercial buscará un acuerdo para reducir los aranceles entre China y EE. UU.
El fin de la guerra arancelaria entre ambos países podría impactar mercancías que, en ambas naciones, alcanzan un valor de 30.000 millones de dólares.
Noticias RCN - AFP
10:42 a. m.
Una multimillonaria compra de 200 aviones comerciales a la estadounidense Boeing y la reactivación del mercado de carne de res norteamericana en suelo asiático son los primeros resultados tangibles de un drástico giro en las relaciones bilaterales entre Pekín y Washington.
Tras meses de máxima tensión, el Ministerio de Comercio de China oficializó el miércoles, 20 de mayo, un principio de acuerdo con Estados Unidos para ejecutar una reducción recíproca y equivalente de aranceles, una medida que impactará directamente a mercancías valoradas en, al menos, 30.000 millones de dólares por cada nación.
Este histórico acercamiento se produce apenas unos días después de la visita oficial del presidente Donald Trump a Pekín, encuentro que consolidó la tregua de un año pactada inicialmente por ambos mandatarios el pasado mes de octubre durante una cumbre en Corea del Sur. Aquella cita en territorio coreano supuso un freno de mano a la agresiva guerra comercial en la que las dos superpotencias económicas se habían sumergido durante gran parte de 2025.
El nuevo acuerdo entre China y los Estados Unidos será discutido por un consejo comercial:
El nuevo marco de entendimiento se canalizará a través de un consejo comercial constituido en la cumbre Trump - Xi. Según un documento gubernamental difundido en internet y atribuido a un funcionario bajo condición de anonimato, bajo este organismo "ambas partes acordaron en principio debatir un acuerdo marco para la reducción recíproca de aranceles sobre productos de escala equivalente".
Desde el Ministerio de Comercio chino recalcaron su expectativa de que "la parte estadounidense cumpla su compromiso" asumido en estas últimas negociaciones, al tiempo que solicitaron formalmente extender la vigencia de los pactos de tregua alcanzados el año anterior.
Hay nuevos acuerdos comerciales entre ambos países:
La distensión comercial también se reflejará de inmediato en las aduanas. Pekín confirmó que rehabilitará los registros para un grupo de exportadores de carne vacuna estadounidense, cuyas licencias habían caducado el año pasado en el período más crítico del conflicto diplomático. Asimismo, se ratificó el masivo pedido de aeronaves a Boeing, aunque las autoridades asiáticas optaron por no precisar los modelos adquiridos.
Esta confirmación se queda corta frente a las proyecciones de los medios de comunicación de Estados Unidos, que durante meses anticiparon un pedido masivo de hasta 600 aviones, desglosados en 500 unidades del modelo de pasillo único 737 MAX y un centenar de los de mayor envergadura, como los 787 Dreamliners y 777.
El único bloque de la agenda bilateral que se mantiene bajo estricta cautela es el de las tierras raras, un sector estratégico controlado casi en su totalidad por el gigante asiático y que el año pasado sufrió severas restricciones de exportación. Respecto a este punto crítico, el comunicado oficial evitó profundizar en medidas concretas, limitándose a señalar de manera institucional que "ambas partes trabajarán juntas para estudiar y resolver las preocupaciones legítimas y legales de cada una".