Esta es la dolorosa cifra de muertos en Venezuela tres semanas después del doble terremoto
Más de 20.000 personas permanecen en campamentos, en precarias condiciones, mientras continúan las labores de rescate bajo escombros en La Guaira.
Noticias RCN
05:50 p. m.
Tres semanas después del doble terremoto que sacudió a Venezuela el pasado 24 de junio, la cifra oficial de fallecidos alcanzó los 4.829 muertos, confirmó Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, a través de su cuenta en Telegram.
El doble sísmico de magnitud 7,2 y 7,5 dejaron a Venezuela enfrentando una de las peores catástrofes naturales en la historia.
El estado La Guaira, ubicado a unos 30 minutos de Caracas, continúa siendo la zona más devastada por el desastre.
Rescatistas siguen buscando cuerpos en La Guaira
Las labores de rescate y recuperación siguen en medio de condiciones extremadamente difíciles. Rescatistas y familiares de las víctimas continúan excavando entre los escombros de edificios colapsados en La Guaira, buscando recuperar los cuerpos de las víctimas de la tragedia.
La cifra de personas heridas se mantiene en 16.740, aunque Rodríguez indicó el fin de semana que la mayoría de los lesionados ya han sido dados de alta de los centros médicos.
El desastre dejó una huella física devastadora: más de 800 edificios afectados, de los cuales 190 colapsaron completamente, según los reportes oficiales.
Aunque las autoridades venezolanas han evitado pronunciarse sobre cifras de desaparecidos, la Organización de las Naciones Unidas advirtió que este número podría alcanzar hasta 50.000 personas, lo que convertiría este evento en uno de los terremotos más mortíferos registrados en la región latinoamericana.
La grave crisis sanitaria en medio de la emergencia
La crisis humanitaria se agudiza en los campamentos temporales, donde al menos 20.857 personas viven hacinadas tras perder sus hogares. Muchos de estos asentamientos carecen de servicios básicos suficientes, incluido el acceso adecuado a agua potable y baños portátiles.
Los equipos médicos desplegados en hospitales de campaña en la zona afectada trabajan arduamente para prevenir brotes de enfermedades respiratorias e intestinales entre la población desplazada, cuyas condiciones de vida precarias aumentan el riesgo de contagios.