Cuidado y preservación en la Antártida: así son los paisajes asombrosos desde la bahía sur
La expedición sigue en su día numero 56. La aventura no para y siguen las sorpresas.
El Buque ARC Simón Bolívar continúa su expedición antártica navegando por el estrecho de Gerlache rumbo a Bahía Fildes, donde realizará nuevas actividades científicas tras 56 días de travesía por el continente blanco. La misión colombiana ha permitido documentar la fauna local y fortalecer la cooperación internacional en el marco del Tratado Antártico.
Una de las actividades destacadas fue el sobrevuelo en helicóptero ARC-229 por el territorio antártico, operación que además cumplió una misión de apoyo logístico. El vuelo permitió transportar material y equipo del INACH, el Instituto Antártico Chileno, hasta un punto remoto para realizar maniobras de equipamiento de una estación meteorológica.
El conteo de pingüinos
En la base chilena Presidente Gabriel González Videla, la tripulación colombiana participó en el conteo de pingüinos papúa, una actividad científica fundamental para monitorear las poblaciones de fauna antártica. Según el personal de la base, este año se han contabilizado 5.200 ejemplares adultos, sin incluir los polluelos que nacieron aproximadamente hace dos semanas.
El personal chileno explicó que “parte de la preservación que nosotros hacemos de esta base para lo que es la fauna antártica es el conteo de pingüinos para tener un control detallado cada año de la población de estas aves”. Esta labor permite documentar cómo los cambios en el territorio antártico afectan al ecosistema local y, por extensión, al resto del planeta.
La importancia de la base
La base Presidente Gabriel González Videla, una de las primeras instalaciones chilenas en la Antártida, se activa durante el verano austral. Su función principal es dar apoyo a la actividad científica, ser como un puente logístico entre los científicos de cualquier parte del mundo y darles el apoyo necesario para que puedan cumplir sus tareas.
La expedición del ARC Simón Bolívar incluye pendientes como estaciones oceanográficas y el proyecto bandera de la Dirección General Marítima, además de visitas a bases científicas como parte del trabajo de cooperación internacional que adelanta la Armada Nacional colombiana para ser parte del Tratado Antártico.