Descendiente de una familia de príncipes y cabecilla de un plan para derrocar al gobierno alemán: la historia de Enrique XIII

Foto: AFP

Enrique XIII fue capturado por las autoridades alemanas junto a 23 personas, en medio de una de las mayores operaciones antiterroristas desde la posguerra.


Noticias RCN

dic 14 de 2022
07:32 a. m.

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Pese a ser descendiente de una antigua casa principesca de Turingia, en Alemania, el príncipe Enrique XIII de Reuss fue detenido la semana pasada por presuntamente ser una de las cabecillas de un grupo conspirador de extrema derecha que quería derrocar el Gobierno y asesinar al canciller. 

En el pabellón de caza de una de sus mansiones de descanso ubicada en Bad Lobenstein, Enrique XIII no solo pasaba sus días de ocio, también preparaba un ataque al establecimiento, almacenaba explosivos, armas y solía organizar junto a otras personas prácticas de tiro.

Una operación antiterrorista en Alemania

Su captura se dio en medio de una de las mayores operaciones antiterroristas en el país desde la posguerra. Fueron detenidas 23 personas en 11 estados alemanes y fueron registrados 150 objetivos por las fuerzas de seguridad. Además, 31 personas más estaban siendo investigadas. En el pabellón de caza Waidmannsheil las autoridades encontraron armas, material militar y una lista de 18 personas dedicadas a la política y al periodismo, que eran considerados por la célula como enemigos. 

¿Quién es Enrique XIII de Reuss?

Este hombre es una figura reconocida en la ciudad. Con 71 años, es un adinerado descendiente de una noble familia que tiene 700 años de antigüedad. Pocos se esperaban que a su vez fuera el cabecilla de un complot terrorista de derecha que estaba en contra del Gobierno.

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Todos los descendientes varones de su casa reciben el nombre de Heinrich para hacer honor a Enrique VI, un emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Cada uno de ellos tiene un número después de su nombre, que podía ser elegido del 1 al 100, y luego se reinicia. Por esta razón el príncipe fue nombrado Heinrich XIII o Enrique XIII.

La ideología que lo motivaba se basa en que la república alemana de la posguerra no era un país soberano, sino una corporación creada por los aliados después de la Segunda Guerra Mundial. Los seguidores de esta creencia se llaman reichsbürger, o ciudadanos del Reich, y en el sureste de Turingia es común encontrar este tipo de creencias en los ciudadanos, pues este fue uno de los estados en donde los nazis ganaron por primera vez.

Según las autoridades, el príncipe estableció una conexión con los adeptos de dicha ideología. Los más de 6.000 habitantes de la ciudad recibieron una carta en la que los invitaban a utilizar un sitio web para inscribirse como ciudadanos de la Casa de Reuss. La carta decía: “¿También piensas que algo en este país no está bien?”. Agregaba: “¿Sabías que en realidad no tienes ninguna ciudadanía, que en realidad eres apátrida y no tienes ningún derecho?”.

Pero fue gracias a esta entrega que las autoridades se alertaron y comenzaron a investigar la situación. Agentes de inteligencia habían estado haciendo seguimiento al príncipe desde 2021 y en ese proceso descubrieron siniestras acciones de su parte. En su grupo había militares activos y retirados de las Fuerzas Especiales de Élite, agentes de Policía y reservistas del Ejército. Estas personas habían planteado planes y fechas para un golpe de Estado.

Dicho complot se habría financiado con viajes del príncipe a Austria y Suiza en los que convencía a la nobleza alemana y a diplomáticos rusos de hacer donaciones. Con el dinero que recaudó compró teléfonos satelitales para comunicarse fuera de la red durante y después del golpe que estaban planeando.

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Aún no se ha logrado establecer cuándo comenzó a radicalizarse el miembro de esta noble familia. Lo que se sabe es que vivía en un adinerado barrio y trabajaba como agente y consultor inmobiliario. Sin embargo, para 2021 comenzó a pasar todos los fines de semana en Bad Lobenstein, en donde se reunía con los reichsbürger.

Aunque se desconoce la fecha en que inició, su ideología antisemita no era un secreto para nadie. En 2019, el hombre dio una conferencia llamada “Experiencia del ascenso y la caída de la élite de sangre azul”, en la que habló de la Primera Guerra Mundial y afirmó que fue impuesta al káiser alemán por intereses financieros internacionales. También dijo que la democracia alemana era una ilusión.

Este discurso lo alejó de su familia en Reussm y uno de sus allegados lo calificó como un “viejo confundido”.

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