Domo de calor golpeará a EE. UU. el fin de semana con temperaturas de hasta 43°C
En contraste, se esperan temperaturas mínimas en las noches. Científicos insisten en que las temperaturas récord no serían posible sin el cambio climático, provocado por la raza humana.
Noticias RCN
10:15 p. m.
La probabilidad de un domingo con picos extremos de hasta 43 °C mantiene encendidas las alarmas en la zona occidental de Estados Unidos debido a una masiva e intensa ola de calor.
De acuerdo con las proyecciones meteorológicas, el fenómeno técnico detrás de este escenario es un domo de calor en plena formación, cuyo impacto geográfico se desplazará desde el noroeste del Pacífico, cruzando la cordillera de las Rocosas, hasta impactar de lleno en las llanuras del norte del país.
El factor humano y su influencia en el clima:
La situación se habría visto agravada por el factor humano. De hecho, los análisis científicos más recientes publicados por el grupo World Weather Attribution sostienen que el patrón de altas temperaturas registrado en el país recientemente habría sido "virtualmente imposible" de ocurrir sin la influencia directa del cambio climático global.
Para colmo, la crisis no solo se sentirá durante el día, también durante las noches. El Servicio Nacional de Meteorología (NWS, por sus siglas en inglés) advirtió este viernes 10 de julio que el verdadero peligro radica en la combinación de factores ambientales:
"Las temperaturas diurnas extremadamente altas, combinadas con mínimas nocturnas potencialmente récord, provocarán un aumento del estrés por calor, dando lugar a un riesgo de calor mayor generalizado, con áreas localmente de riesgo extremo".
El organismo detalló que el nivel "extremo" —el más alto en su escala de medición— implica una amenaza directa para la salud de cualquier individuo que carezca de sistemas de refrigeración o de acceso a una hidratación adecuada. De manera paralela, las autoridades prevén que la infraestructura energética de la región sufra una fuerte sobrecarga por el uso masivo de aire acondicionado, poniendo bajo una presión severa a las redes eléctricas.
Crece el riesgo de incendios forestales en al menos cinco estados:
El panorama es aún más complejo por la amenaza de sequías. Y es que el ambiente seco, sumado a las ráfagas de viento y los termómetros en ascenso, crea el escenario ideal para la propagación de emergencias ambientales.
Al respecto, las proyecciones del Centro Nacional Interagencial de Incendios apuntan a que estados como Washington, Oregón, Idaho, Montana y Wyoming se encuentran en la primera línea de vulnerabilidad.
El fenómeno de este fin de semana no es un hecho aislado, sino la continuación de una racha climática severa que ya se ensañó con el centro y el este del territorio estadounidense la semana anterior y semanas atrás con el continente europeo.