El pastel más grande en la historia de Venezuela será repartido entre niños damnificados por los sismos
25 personas participaron del proceso de hornear, decorar y repartir la torta en refugios de La Guaira.
Noticias RCN - AFP
06:21 p. m.
El peor desastre natural en la historia reciente de Venezuela ha encontrado un bálsamo de solidaridad pintado con los colores de la bandera nacional. Mientras el país asimila la trágica muerte de 5.069 personas y trata a sus más de 16.740 heridos tras los sismos de magnitud 7,1 y 7,5 que sacudieron la costa norte del país el pasado 24 de junio, una iniciativa civil busca devolverle la sonrisa a los niños y niñas damnificados.
Con motivo del Día del Niño, que se celebra el 19 de julio en el país caribeño, un grupo de 25 personas logró hornear y decorar el pastel más grande en la historia de Venezuela, una imponente estructura de 7,7 metros de largo por 1,6 metros de ancho.
El objetivo de esta gigantesca obra culinaria de 330 kilogramos no es la gloria de un registro histórico, sino el alivio social. Unas 3.000 porciones serán repartidas directamente en los refugios e instalaciones provisionales de La Guaira, donde el doblete sísmico ocasionó numerosos destrozos.
Solidaridad sobre el terreno
El pastel llegará a los menores de edad que, si bien sobrevivieron a los sismos, lo perdieron todo hace casi un mes.
El panorama actual en la región es crítico: más de 20.000 personas se ven obligadas a subsistir en campamentos improvisados y carpas por los daños o el desplome de sus hogares.
"Vamos a ir llevando trozos de torta a los centros donde están los chamos refugiados", detalló Wilman Villegas, uno de los organizadores detrás de esta movilización que agrupó a diversas asociaciones civiles de Caracas.
En declaraciones entregadas a la agencia de noticias francesa AFP, Villegas recalcó que buscan compartir un mensaje de esperanza, resiliencia y apoyo mutuo en medio de la crisis humanitaria provocada por los sismos.
Un símbolo tricolor en medio de la crisis
El diseño exterior de la enorme torta replica de forma exacta la bandera como símbolo patrio de Venezuela.
En las mesas de preparación, el ambiente mezclaba la nostalgia con el optimismo. Claris Antaurgo, una voluntaria de 50 años, resumió el espíritu de la jornada al explicar que el dulce "fue hecho con amor para los niños de La Guaira". A pesar del luto nacional y la incertidumbre generalizada, Antaurgo dijo estar confiada en el futuro del país: "A pesar de lo que está pasando, esperamos poder salir adelante".