Se cerró la elección presidencial en Perú, pero el resultado sigue en suspenso
Los primeros datos del conteo favorecen a Keiko Fujimori, aunque el porcentaje de actas escrutadas aún no permite definir un ganador.
AFP - Noticias RCN
10:01 p. m.
La segunda vuelta presidencial peruana cerró con un escenario de máxima incertidumbre. Con cerca de la mitad de las actas contabilizadas, la candidata de derecha Keiko Fujimori registraba el 52.7 % de los votos frente al 47.3 % de Roberto Sánchez. Sin embargo, el porcentaje escrutado aún no permite establecer una tendencia definitiva sobre quién ocupará la presidencia durante los próximos cinco años.
La incertidumbre aumentó luego de que ejercicios de conteo rápido realizados por las firmas Ipsos y Datum mostraran una realidad distinta. Según esas muestras, Sánchez aparecía ligeramente por delante de Fujimori por menos de un punto porcentual, un margen considerado dentro del empate técnico.
La elección enfrentó a dos figuras que representan proyectos políticos opuestos. Fujimori, de 51 años, intentó llegar al poder por cuarta ocasión y centró parte de su campaña en reivindicar aspectos del legado de su padre, el expresidente Alberto Fujimori. Por su parte, Sánchez, congresista y exministro de 57 años, se presentó como el continuador político de Pedro Castillo.
Más de 27 millones de ciudadanos fueron convocados a las urnas en una jornada que transcurrió con normalidad, sin los inconvenientes técnicos ni las denuncias que marcaron la primera ronda electoral realizada en abril.
¿Cuáles serán los principales desafíos para el próximo presidente de Perú?
Más allá de quién resulte vencedor, los expertos coinciden en que el próximo mandatario enfrentará importantes retos de gobernabilidad. El politólogo Paulo Vilca señaló que los resultados evidencian una profunda fragmentación política y que quien gane deberá gobernar con una parte significativa del país en oposición.
La falta de una mayoría legislativa clara aparece como uno de los mayores desafíos. Según el análisis del experto, la futura administración necesitará construir acuerdos y alianzas para impulsar su agenda en un escenario político altamente dividido.
La seguridad ciudadana se consolidó como una de las principales preocupaciones durante la campaña. El crecimiento de las bandas criminales y el aumento de las denuncias por extorsión fueron temas recurrentes entre los votantes. Mientras Fujimori planteó medidas de endurecimiento contra el crimen, incluyendo la militarización de cárceles y zonas conflictivas, Sánchez defendió una estrategia enfocada en combatir la corrupción dentro de los organismos de seguridad y justicia.
Las diferencias también se reflejaron en el ámbito económico. Fujimori defendió el respeto a la propiedad privada, la apertura a la inversión y propuestas de orientación neoliberal. Sánchez, por su parte, propuso incrementos salariales y aseguró que mantendría la apertura económica y la independencia del banco central para brindar confianza a los mercados.
¿Cuándo iniciará el gobierno de la nueva presidencia de Perú?
El próximo mandatario asumirá funciones el 28 de julio, reemplazando al presidente interino José María Balcázar para un periodo de cinco años. Según los especialistas, uno de los mayores retos será construir acuerdos políticos en un escenario legislativo complejo y sin una mayoría clara que facilite la gobernabilidad.
En el plano económico, el nuevo gobierno recibirá un país con crecimiento del Producto Interno Bruto del 3,4 % y niveles bajos de inflación. Sin embargo, persistirán desafíos como la alta informalidad laboral, que afecta a siete de cada diez trabajadores. Mientras Fujimori defiende políticas de libre mercado y atracción de inversiones, Sánchez ha planteado incrementos salariales manteniendo la apertura económica y la independencia del banco central.
Este contenido fue creado con apoyo de una Inteligencia Artificial y revisado por un periodista del equipo de Noticias RCN.