En julio de 2026 será inaugurado un nuevo puente entre EE. UU. y Canadá ¿Qué ciudades conectará?
La nueva estructura se perfila como un atractivo turístico para personas que buscan visitar ambos países en un mismo viaje.
Noticias RCN - AFP
07:12 a. m.
Las ciudades de Detroit, en el estado de Míchigan, EE. UU., y Windsor, en la provincia de Ontario, Canadá, quedarán conectadas por tierra, a partir del próximo 27 de julio.
Así lo confirmó el Ministerio canadiense de Infraestructuras a través de un comunicado, ratificando que el puente internacional Gordie Howe —bautizado en honor a la mítica leyenda canadiense del hockey sobre hielo— se abrirá oficialmente al tránsito vehicular tras recibir el respaldo de la administración estadounidense.
El puente será abierto pese a las tensiones diplomáticas entre ambos países:
El anuncio representa un giro definitivo tras las fuertes turbulencias políticas que rodearon al proyecto a principios de año. En febrero, el presidente estadounidense Donald Trump llegó a cuestionar la viabilidad de la apertura en medio de un clima de alta tensión comercial.
El malestar de Washington se explicaba, en parte, a un acuerdo comercial entre Ottawa y Pekín, que provocó que la Casa Blanca amenazara a su vecino del norte con la imposición de nuevos aranceles.
Bajo este escenario, el presidente Trump llegó a reclamar públicamente que Estados Unidos debía ser dueño de "la mitad, como mínimo" de la megaobra.
¿Cómo se financiará la obra impulsada por Canadá?
Pese a las presiones norteamericanas, el esquema financiero y de propiedad se mantendrá según lo pactado originalmente: la monumental obra —que empezó a construirse en 2018 y tuvo un costo total de 4.700 millones de dólares— fue financiada en su totalidad por Canadá, país que recuperará la inversión mediante el cobro de peajes.
No obstante, la titularidad del puente se dividirá en partes iguales entre la nación canadiense y el estado de Míchigan.
Este desenlace llega también tras superar un reciente bache en el calendario. El pasado mes de junio, la inauguración debió ser aplazada por tiempo indefinido. Superados los retrasos y los choques diplomáticos, la estructura de aproximadamente 2,5 kilómetros de extensión se perfila como un actor clave para el desarrollo regional y un nuevo atractivo turístico para quienes buscan visitar EE. UU. y Canadá en un mismo viaje.